sábado, 3 de agosto de 2013

Día Europeo en Memoria de las Víctimas del Holocausto Romaní (SAMUDARIPEN)


La discriminación y persecución del Pueblo Rromá no es un fenómeno que comience con el nazismo aunque en ese periodo es cuando se alcanzaron las cotas máximas de crueldad adquiriendo la forma de genocidio, el holocausto romaní (SAMUDARIPEN), muchas veces olvidado, una masacre que arranco la vida, según datos estimativos, de cerca del 50% de la población romaní de toda Europa. No es el único genocidio al que nos hemos enfrentado en la historia, hace tan solo unos días recordábamos la triste fecha del 30 de Julio de 1749 en la que más de doce mil kalés eran apresados y conducidos a la muerte casi segura en lo que se ha dado en llamar la Gran Redada. Las convicciones racistas y de exterminio romaní que desarrollo Hitler en su delirio eran consecuencia de otras acciones y pensamientos que no eran nuevos en absoluto. Algo que deberíamos tener muy en consideración observando la atmósfera política que nos circunda, en especial el peligroso ascenso de la Romafobia y de los actos de racismo antiroma. Todavía resuenan las palabras pronunciadas por el Alcalde de Cholet, Gilles Bourdouleix, diputado del partido centrista UDI, lamentando que Hitler no hubiera matado más Rroms, o las del político húngaro que nos trataba literalmente de animales y tantas otras que por su número sería imposible citar en su totalidad. En Francia, desde 1912, a las poblaciones errantes se les asignó un carné antropométrico que se debía visar en todos los municipios, tanto a la entrada como a la salida. Lambroso (1835-1909) se trató de establecer una jerarquía de “razas” y una “predisposición genética” que señalaba especialmente a los “gitanos” en su libro “L’uomo delinquente”. El racismo se avergüenza de sí mismo y por eso intenta siempre buscar alguna vía para tratar de justificar lo injustificable, para relativizar los conceptos y poner en juego la máxima del Ministro de Propaganda de Hitler, Goebbels, “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”. Por eso es conveniente repasar en que se apoyaban para intentar justificar ese odio hacia las personas romanís, que repito, no surgió espontáneamente en el periodo nazi. A partir de las teorías pseudocientíficas de Lambroso (1835-1909) se trató de establecer una jerarquía de “razas” y una “predisposición genética” que señalaba especialmente a los “gitanos” en su libro “L’uomo delinquente”. Al mismo tiempo, creció la idea de que había que erradicar a las personas “con una vida indigna de ser vivida”. los Rroma eran considerados genéticamente ladrones, traidores, nómadas: " la razón de su peligrosidad se tenía que buscar en su sangre, que precede siempre a su comportamiento"(Giovanna Boursier, in Zigeuner, lo sterminio dimenticato, Sinnos editrice) los Rroma eran considerados genéticamente ladrones, traidores, nómadas: ” la razón de su peligrosidad se tenía que buscar en su sangre, que precede siempre a su comportamiento”(Giovanna Boursier, in Zigeuner, lo sterminio dimenticato, Sinnos editrice) Los Rromá eran considerados como seres asociales y consecuentemente, una “raza asocial”, también era frecuente en la época pre-nazi referirse a ellos como “la plaga gitana”. Tanto es así que las primeras acciones racistas antiroma en Alemania y Austria tuvieron lugar en los años 20 con la idea de “luchar preventivamente contra la criminalidad” lo que sería, sin duda, el germen de la política nazi de exterminio. Se aprobaron leyes que les prohibían entrar en sitios públicos como parques, ferias o baños. Se les fichó (con foto y huellas) y quienes no tenían empleo u hogar fijos fueron confinados en campos. En 1933 cuando Hitler llegó el camino ya había comenzado y la persecución empeoró. En 1934 hubo campañas de esterilización por inyección o castración En 1935 las Leyes Raciales de Nuremberg ya clasifican oficialmente a los Roms como seres “racialmente inferiores” y se les retira la nacionalidad alemana y por tanto, sus derechos civiles. Para poder sostener los dogmas que les llevan a realizar estas aberrantes acciones se centran en tratar de justificar “científicamente” que la conducta criminal y asocial es algo hereditario, se pasa a considerarlos como “primitivos”, “culturalmente pobres”, desprovistos de historia y una amenaza para el orden moral por “mezclarse” y crear un “sub-proletariado criminal”. Eva Justin y Robert Ritter, los médicos asociados con los programas de esterilización y la eutanasia en el período nazi toma de muestras de sangre de un sinti. Eva Justin y Robert Ritter, los médicos asociados con los programas de esterilización y la eutanasia en el período nazi toma de muestras de sangre de un sinti. Aparece el término “Gitano Mestizo” que se aplica de manera aún más restrictiva en los Rroma que en los judíos ya que era suficiente con tener uno de los ocho bisabuelos “gitano” para ser declarado como tal. Ya en ese momento, 1935, se exige, por parte de algunos, que sean internados en campos de trabajo y esterilizados. En lo que respecta a los Rroms, los nazis se encontraron ante un dilema dificil de resolver ya que su ascendencia hindú los situaba como descendientes de los Arios, originalmente pobladores (desde el 1400 A.C) del Valle del Indo. Pero pronto hallaron la justificación tan deseada. Aunque admitieron la provenencia aria de este pueblo afirmaron, sin embargo, que su origen se situaba en las castas más bajas y que en su migración se habían mestizado con poblaciones oriundas lo que los convertiría en una “raza” asiática con rasgos indios y europeos. De esta forma solo quedaba por filtrar quienes eran “Gitanos Puros” de los que no lo eran. Los nazis decidieron que el 90% de la población estaba mezclada y que, por tanto, eran peligrosos para el estado. Eso nos dejaría un 10% restante, “puro” al que habría que darle una solución. Este porcentaje de “puros” sería colocado en una lista que sería confeccionada por nueve representantes Rromá y que serían salvados de la masacre dada su pertenencia al grupo Ario. Esta lista nunca se llevo a efecto y el odio hacia los Rroma en general y nunca se hizo esa distinción en los Campos de Concentración, por lo que “puros” o “mestizos”, en esa división absurda, fueron exterminados por igual. En 1939 la Directiva “Festsetzungserlass” firmada por Heindrich y Himmler prohíbe a los Rromá dejar las ciudades donde residen bajo pena de ser enviados a un campo de concentración. Una ola de internamientos comienza en este año con el objetivo de concentrar el conjunto de la población romaní del Estado alemán en los campos de tránsito con el fin de deportarlos, como la acción no podía llevarse a acabo inmediatamente estos campos de tránsito se transformaron en Campos de Trabajo análogos a los Campos de Concentración. Estos Campos de Trabajo se transforman a su vez en “Campos de Gitanos” que acogen indistintamente a hombres, mujeres y niños, estos campos servían para enviar a los detenidos a Campos de Exterminación o bien para aniquilarlos directamente, la mayoría siguieron funcionando hasta el fin de la guerra. Los Rromá privados de sus derechos y de cualquier forma de subsistencia pasan a vivir de la caridad lo que servirá de pretexto para adoptar medidas persecutorias que se centran principalmente en los “gitanos mestizos”. Los primeros arrestos se hacen durante la campaña “Arbeitsscheu Reich” dirigido contra los vagabundos, las prostitutas, los mendigos y los “gitanos”. En junio de 1938 más de 700 Rroms alemanes (en su mayoría Sintis) son deportados a los campos de concentración. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Los policías y las autoridades nazis se encargan de explotar todos los datos obtenidos a través de los controles étnicos y antropométricos realizados en el periodo de entreguerras. En febrero de 1940, en el campo de Buchenwald, los nazis probaron el zyklon B sobre doscientos cincuenta niños romanis. Por otro lado, en Ravensbrück se practicaron operaciones pseudocientíficas en cobayas humanas entre los que se hallaban Rroms. En 1941 es cuando comienza el asesinato sistemático de los Rroms que coincide con el ataque lanzado por Alemania contra la URSS. Se les acusa de cómplices y espías del “Bolchevismo judío”. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Lo mismo ocurrió en el resto de territorios ocupados por Alemania. En la URSS son asesinados en compañía de judíos y funcionarios comunistas. En Serbia, y coincidiendo con la masacre en Polonia, la Wehrmacht (ejército regular alemán) asesina miles de Rroms. En Eslovaquia y Hungría corren la misma suerte. En Rumanía y Croacia, su destino fue igualmente cruel. En Bulgaría, hasta nuestros días, no contamos con datos claros sobre el número de Rroms deportados y nos hallamos ante algo similar en el caso de Italia que se reproduce en Lituania, Estonia y Letonia. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. Concretamente en Auschwitz-Birkenau la población romaní concentrada estaba compuesta por familias procedentes mayoritariamente de Austria y Alemania, unos dos tercios de los deportados, los otros se dividían en más de un 20% proveniente de Bohemia y cerca de un 6% polacos. Las condiciones de vida eran inhumanas. Cada día, de manera constante morían prisioneros víctimas de enfermedades e inanición o bien enviados a las cámaras de gas. Se estableció un campo especial destinado para los Rrom, el “Campo de las Familias Gitanas”. Familias enteras fueron encarceladas juntas. Este campo familiar estaba plagado de epidemias, tifus, viruela, y disentería que redujeron severamente la población del campo. Los mellizos y enanos fueron separados y sujetos a experimentos médicos pseudocientíficos conducidos por el SS, Capitán Dr. Josef Méngele que ha pasado a la historia con el terrible apodo de “El Ángel de la Muerte”. Los médicos nazis también usaban prisioneros romanís en los experimentos médicos de los campos. A finales de 1943, el 70% de los prisioneros del Campo de Gitanos han perecido. Lxs niñxs Rromá, en especial los gemelos eran víctimas de los experimentos científicos dada la necesidad de los alemanes de repoblar los territorios recien conquistados. Lxs niñxs Rromá, en especial los gemelos eran víctimas de los experimentos científicos dada la necesidad de los alemanes de repoblar los territorios recien conquistados. Entre el 2 y 3 de agosto de 1944 se cierra el “Campo Gitano” de Auschwitz. En la noche del 2 de agosto de 1944, una gran cantidad de romaníes fueron gaseados en la destrucción del “Campo de las Familias Gitanas”, 4.000 gitanos pasaron por la cámara de gas y fueron incinerados en una sola acción. Se llamó, ’Zigeunermacht’ (La Noche de los Gitanos). En 1945 los nazis, acorralados, aún fueron capaces de perpetrar múltiples masacres contra los Rromá que permanecían prisioneros en los campos alemanes. Algunos países europeos se permitieron el lujo de mantener en cautiverio a sus poblaciones romanís durante varios meses una vez acabada la guerra. En cuanto a los miembros de la resistencia que sobrevivieron, ni siquiera gozaron, después de la guerra, de las promesas de integración social que les habían hecho. Y no encontraron a nadie para defenderlos ni para recordar la memoria de los desaparecidos. El samudaripen acabó con una incipiente burguesía e intelectualidad que empezaba a surgir en el pueblo Rromá. En la foto las Hnas Franz, eran artistas, dos de ellas sobrevivieron, la tercera nunca más se supo. © Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma El samudaripen acabó con una incipiente burguesía e intelectualidad que empezaba a surgir en el pueblo Rromá. En la foto las Hnas Franz, eran artistas, dos de ellas sobrevivieron, la tercera nunca más se supo. © Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma Antes de finalizar es necesario también guardar recuerdo de aquellos Rroma que formaron parte de la Resistencia, que lejos de aceptar su cruel destino se organizaron en lo que el historiador holandés Yan Joors llama “La Guerra Secreta de los Gitanos”. Con la experiencia y la picardía desarrollada por vivir en situaciones marcadas por lo desfavorable, hicieron uso de todas las estratagemas que conocían para desbaratar la vigilancia de los nazis, llevar mensajes o transportar armas y explosivos. Muchos fugitivos se salvaron gracias a esta resistencia romaní. También perpetraron numerosos ataques «terroristas» de resistencia contra el enemigo hitleriano. Una vez finalizada la guerra y ya en los juicios de Nuremberg los Derechos Humanos fueron nuevamente violados al negarse la posibilidad de indemnización a las víctimas Rroma de ambos sexos que fueron esterilizadas y castradas durante el periodo de preguerra y durante la misma, dentro y fuera de los campos de concentración. El fiscal jefe de la corte, el juez norteamericano Robert H. Jackel, dijo que no estaba ahí para defender a los gitanos lo que fue determinante para impedirles que pudieran recibir una indemnización, uno de los argumentos que los jueces utilizaron para rechazar la reclamación fue que la castración no impedía a las víctimas poder seguir trabajando, por extensión tampoco se tuvieron en cuenta los experimentos químicos realizados con los bebes nacidos en cautiverio ni con los grupos de niños coordinados por Josef Mengele. Solo se concedieron indemnizaciones a los familiares directos de los asesinados por el nazismo con una suma equivalente a mil euros por vida. Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, No se sabe a ciencia cierta cuantos roma murieron en el Holocausto. Aunque las estadísticas y los porcentajes exactos no se pueden establecer, los historiadores calculan que los alemanes y sus aliados mataron entre el 25 y el 50 por ciento de los aproximadamente un millón de roma que vivían en Europa antes de la guerra. Los Rromá no fueron reconocidos como víctimas del genocidio nazi hasta que el canciller alemán Helmut Kohl lo hizo en 1982 (¡!). Para ese momento, la mayoría de los roma que hubieran tenido derecho a la restitución bajo la ley alemana ya habían muerto. Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, en su discurso inaugural afirmaba que “el genocidio nazi es una advertencia para el presente”. Fuente: baxtalo.wordpress.com

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