miércoles, 24 de abril de 2013

HEYDRICH: EL VERDUGO DE HITLER – Robert Gerwarth

Heydrich, el verdugo de Hitler, escrito por el historiador Robert Gerwarth, es una grata sorpresa para los lectores en español, un libro que fue publicado inicialmente en lengua inglesa a finales del 2012 y que podemos ya disfrutar aquí en España; sin duda es motivo de alegría para todos nosotros, aficionados al estudio del Tercer Reich y de la Segunda Guerra Mundial en general. El libro consta de de 9 capítulos y de casi 600 páginas incluidas más de 1200 notas. Estamos, pues, ante un trabajo de enjundia sobre un personaje sobre el que muy poco se ha publicado en español. Robert Gerwarth es un historiador especializado en la historia de la violencia política en la Europa del siglo xx, así pues este personaje, sin lugar a dudas, es el paradigma más claro de lo que fue el uso de la violencia física al servicio de unos valores indecentes para la condición humana.
El trabajo comienza desde lo que podríamos considerar el final de su vida, es decir, el atentado y la muerte de Heydrich es representada aquí aproximadamente como una introducción de lo que después iremos conociendo sobre el personaje. Por supuesto, más adelante el tema se tratara con más profundidad, pero Robert Gerwarth parece desear ya desde un principio ponernos en situación y mostrarnos ante qué individuo nos tenemos que enfrentar cuando decidimos comenzar a leer esta biografía.
El planteamiento de este trabajo sobre la vida de Heydrich parte desde un punto de vista científico basado en las tesis funcionalistas, o lo que es lo mismo: el autor es partidario de aplicar esta consideración científica a la vida del personaje, un hombre que fue radicalizándose a medida que transcurrían los acontecimientos. Robert Gerwarth opina que Heydrich fue un personaje que decidió unirse al partido nazi, como muchos otros, sin una base ideológica clara y, en definitiva, mucho más influenciado por la oportunidad que este movimiento podía representar para su ascenso social que por consideraciones políticas. Por supuesto, no podemos desechar, como así afirma el profesor Gerwarth , el papel que a veces se les adjunta a personajes como Heydrich en el sentido de magnificar sus supuestos desordenes de personalidad frente a un claro y determinado compromiso ideológico. Puede alguno pensar que es una contradicción frente a lo comentado anteriormente, pero no es así, Heydrich entró en el NSDAP sin unos principios predeterminados sobre la ideología nacionalsocialista, pero eso no le exime a la hora de aceptarlos desde el primer día de su ingreso y hacerlos suyos hasta el extremo de convertirse en un nazi modélico dentro de los parámetros establecidos para con la ideología nacionalsocialista.
Este trabajo también intenta cuestionarse lo siguiente: si el Holocausto fue un genocidio centralizado que se desarrolló progresivamente y si Heydrich y Himmler no fueron responsables de todos los aspectos de la persecución y asesinato en masa de los Judíos, ¿de qué fueron responsables exactamente?, ¿qué papel desempeño Heydrich en la evolución y puesta en marcha de estos planes?, ¿cómo se convirtió Heydrich en el personaje tan relevante dentro del organigrama político del Tercer Reich? Todas estas preguntas obtendrán respuestas satisfactorias a lo largo y ancho de la obra.
Un hecho que me ha llamado la atención es la influencia que este hombre recibió de su mujer, Lina Von Osten, y de la familia de esta, nazis convencidos desde primera hora y que aportaron sin lugar a dudas una buena dosis de filosofía nacionalsocialista al recién llegado Heydrich. Como dato anecdótico comentar que Lina murió en 1985 y nunca pretendió “lavar” la figura de su marido, es más, pleiteó con la justicia alemana hasta que consiguió una pensión de viudedad por la muerte de su marido representada aquella con el cargo de general y sus respectivos emolumentos.
Para terminar esta reseña me gustaría acabarla con una frase recogida por el propio Joseph Goebbels en sus diarios, tras la muerte de Heydrich en el atentado de Praga en mayo del 42, aquel lo describió como el “más radical y exitoso perseguidor de todos los enemigos del Reich”. ¿Se puede alegar mayor “elogio” entre las huestes nazis para un hombre que dedicó su vida a llevar a la práctica el mayor genocidio conocido en la humanidad? Un epitafio que bien recoge lo que fue Heydrich. Fuente: hislibris

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