sábado, 9 de febrero de 2013

Conflictos étnicos o de clase y género en la sociedad israelí

La sociedad israelí es un fenómeno complejo. Ante todo, porque carece de esa homogeneidad propia de las sociedades que conocemos en los países de habla hispana. La confluencia, en un solo territorio, de judíos provenientes de la diáspora, con sus idiomas y sus variados dialectos, sus costumbres reli- giosas desiguales... todo esto hace que en Israel hablemos de una sociedad fragmentada.
La sociedad israelí es multi-étnica, con judíos que llegaron de Etiopía, de Rusia, de Polonia, de América del Sur, etc. También es multi-cultural ya que dichas etnias se manifiestan de forma diversa creando sub culturas. Al crearse el estado de Israel, la intención de las autoridades nacionales era crear un “Kur Ituj” (crisol de razas1) que no es otra cosa que una política social destinada a conformar una nueva entidad más homogénea que represente a esta renacida nación. La imagen del “Tzabar”; del nacido en la redimida tierra de Israel; es la respuesta lógica ante el temor de un conflicto inminente entre tan- tos grupos culturales. A esta realidad multi étnica y multi cultural se le debe incluir la existencia de minorías nacionales que defienden premisas culturales, religiosas y lingüísticas diferentes.
Israel ha pasado de una política de “Kur Ituj” a otra que promueve el “Pluralismo”, en donde se respetan las diferencias de las diferentes minorías, las cuales conviven y coactúan en instituciones políticas y económicas compartidas. El “Pluralismo” otorga legitimidad a las diferencias sociales.
Podemos observar distintos grados de tensiones que confirman que se trata de una sociedad heterogénea. Sin embargo, es necesario señalar que se trata de una sociedad en donde aquellos factores centrífugos (que tiran hacia fuera y desunen), aquellas fragmentaciones que podrían forzar a rivalidades y separaciones... son ciertamente menores a aquellos lazos sociales que la agrupan como fuerzas centrípetas.
Las fragmentaciones señaladas aquí son:
1- Fragmentación nacional entre la mayoría judía y la minoría no judía. 
2- Fragmentación religiosa, entre los judíos religiosos y los que no lo son. 
3- Fragmentación étnica entre los judíos ashkenazim (que llegaron desde Europa Oriental) y los sefaradim llegados desde Asia y África. 
4- Fragmentación ideológica política entre la derecha (halcones) y la izquierda (palomas) en términos de política exterior y seguridad. 
5- Fragmentación social y económica entre ricos y pobres, y entre ciudadanos de ciudades acomodadas y los que habitan las periferias. 
6- Fragmentación de género que marca la diferencia entre hombres y mujeres en Israel.
Estas seis caracterizaciones explican las tensiones y las discusiones entre los distintos grupos sociales en el país.
Existen situaciones de fragmentaciones “cruzadas”, en donde se puede reconocer una parte de un sec- tor interactuando dentro de otro. Por ejemplo, grupos de judíos sefaradim (los sefaradim suelen aso- ciarse con las capas más desprotegidas de la sociedad israelí) en los sectores más acomodados. Una situación así puede ayudar a disminuir las tensiones sociales. Por contrapartida, observamos frag- mentaciones “acopladas” como ser la minoría árabe que también forma parte del fragmento más pobre en Israel. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario