domingo, 20 de enero de 2013

La recolonización francesa de Mali

Mali logró la independencia el 22 de septiembre de 1960. Con 14.517.176 habitantes en 2009, la población maliense está constituida por etnias diferentes. Con una economía que todavía es esencialmente rural, Mali, país enclavado, forma parte de los 49 países menos avanzados (PMA). El nombre de la República de Mali proviene del antiguo Imperio de Mali fundado por Soundiata Keïta en el siglo XIII y que tuvo su apogeo en el siglo XIX. Con sus 1. 241.238 kilómetros cuadrados Mali es el país más vasto de África después de Níger.
Mali es un país en desarrollo y el 65% de su territorio es desértico o semidesértico. La actividad económica está limitada sobre todo a los alrededores de la región fluvial irrigada por el río Níger. Entre 1996 y 1998 varias empresas multinacionales llevaron a cabo operaciones de prospección de oro y el gobierno prevé que Mali se convierta en un importante exportador de oro en la región subsahariana. Además del algodón (en 2004 fue el duodécimo productor mundial) y de sus derivados (grano de algodón), Mali es un importante productor de mangos (200.000 toneladas).
En 2005 el producto interior bruto por habitante se calculaba en 380 dólares (según la base de datos de World Development Indicators, WDI, Indicadores de De sarrollo Mundial). Un porcentaje importante de la población, es decir, un 36,1%, vive por debajo del umbral de pobreza (2005) con una tasa de paro muy elevada, un 30%. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) era de 0,371 en 2007. El Indicador de Pobreza Humana sitúa a Mali en el puesto 107 de 177. Mali posee una de las tasas de fecundidad más altas del mundo con 6,54 niños por mujer. La tasa de alfabetización se sitúa entre un 23 y un 46% según las fuentes.
Por consiguiente, no es El Dorado, aunque se hable de descubrimientos de hidrocarburos y de un yacimiento de hidrógeno único en el mundo. Sin embargo, el Imperio quiere salvarlo, a pesar de él, de sus demonios islamistas, aunque, como vemos, el verdadero problema es un problema de desarrollo, la manipulación de las masas en nombre del Divino es más fácil cuando se tiene el estómago vacío, cuando ya no hay perspectivas terrestres, queda el Más Allá.

El 30 de marzo de 2012 la rebelión tuareg y los grupos islamistas armados vinculados a AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) se hacen con el control de las capitales de las tres regiones del norte de Mali: Kidal, Gao y después Tombuctú. El 1 de abril un golpe de Estado militar en Bamako había derrocado, el 22 de marzo, el régimen del presidente Amadu Toumani Touré; la junta mencionó el fracaso del régimen contra la rebelión. El 13 de abril Dioncounda Traoré es investido presidente en funciones en virtud de un acuerdo entre la junta y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS, por sus siglas en inglés) que prevé la vuelta al poder de los civiles. Traoré amenaza a los rebeldes tuareg y a los grupos islamistas del Norte con una “guerra total e implacable”. El 27 de junio AQMI y sus aliados del Movimiento para la Unicidad de la Yihad en África Occidental (MUJAO, por sus siglas en francés) y de Ansar Eddine aplastan a los rebeldes del MNLA [siglas en francés de Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad] y después les expulsan de Tombuctú y alrededores. El MNLA, que al principio de su ofensiva estaba aliado con los grupos islamistas y después fue marginado, ya no controla ninguna plaza fuerte en la región. Desde el día siguiente, 28 de junio, los islamistas armados, que se habían convertido en amos absolutos del norte, emprenden la destrucción de los mausoleos de santos musulmanes de Tombuctú. El 12 de octubre la ONU adopta una resolución que prepara el despliegue de una fuerza militar y da 45 días a los países que constituirán la parte central de esta, los de África Occidental, para precisar sus planes. El 11 de noviembre varios dirigentes de la ECOWAS y de otros países africanos deciden enviar 3.300 militares durante un año para ayudar al ejército maliense a expulsar del norte a los grupos islamistas. El 11 de diciembre se obliga a dimitir a Cheick Modibo Diarra de su puesto de primer ministro. Al día siguiente se nombra a su sucesor, Diango Cissoko. El 20 de diciembre el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba el despliegue de una fuerza internacional en Mali sin fijar un calendario preciso. El 10 de enero de 2013 los islamistas se adueñan de la localidad de Konna a 70 kilómetros de Mopti. El 11 de enero, al final de la tarde, Francois Hollande confirma el compromiso de las fuerzas armadas francesas en Mali “el tiempo que sea necesario”.
Curiosamente, estas últimas semanas se había tenido la esperanza de una posible paz sin intervención militar, sobre todo con los acuerdos de Ansar Eddine y del MNLA en Argelia que después debían ser recibidos por los responsables de ECOWAS para una solución negociada. Los acontecimientos se han precipitado. El 20 de diciembre de 2012 se arrancó una resolución a la ONU que autoriza una intervención en caso de fracaso de la diplomacia. Esta diplomacia no ha podido demostrar sus aptitudes puesto que tres semanas después Francia intervenía para detener a los movimientos que se reivindican de un islam fundamentalista, sin acuerdo del Consejo de Seguridad.

Potencial petrolero de Mali
Se dice que Francia, temiendo que el norte de Mali, que está situado en el centro de su esfera de influencia en África, se convirtiera en un santuario de grupos terroristas, decidió intervenir militarmente y desplegar el viernes 11 de enero aviones Mirage y helicópteros de combate para detener una columna de combatientes que avanzaba hacia el sur. Según el primer ministro francés Jean-Marc Ayrault se trataba de “detener la amenaza terrorista”. Una amenaza no solo a los países africanos, sino también a “Francia y Europa”, declaró en una corta intervención televisada el sábado por la mañana. La intervención en Mali se inició después de que el 20 de diciembre Francia presionara para que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptara la resolución 2085. Con todo, ninguna resolución de la ONU autoriza (ni prohíbe) la intervención francesa. Cuando Assad menciona la presencia terrorista representada por Al Qaeda (que sin embargo al parecer está bien confirmada, sobre todo en el caso de la toma de la base militar de Taftanaz), no hay que olvidar que los intereses de Francia también residen en los recursos en uranio de los que dependen sus centrales nucleares, situados fundamentalmente en Níger. Hay unos intereses estratégicos que hay que proteger. Invitado al telediario de las 20h de France 2 el sábado por la noche, Jean-Yves le Drian no excluyó que las tropas francesas remonten hasta Tombuctú, una ciudad situada en el norte de Mali y controlada por los rebeldes islamistas. “No hay bloqueo en los planes de acción de nuestras fuerzas, así que, por qué no, un día. Todas las hipótesis son posibles”. Nos dirigimos, por lo tanto, hacia un posible estancamiento. Fuente: http://videotecaalternativa.net/que-esta-haciendo-francia-en-mali-entrevista-a-mohamed-akeratane?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+videotecaalternativa%2FuAAj+(Videoteca+alternativa)

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