lunes, 14 de enero de 2013

Africa, asignaturas pendientes

Mariama solo tiene 14 años, pero ya está prometida. Dentro de dos días será la ceremonia y está tan asustada que apenas acierta a sonreír. Vive en un pequeño pueblo llamado Sare Yoba en la región de Kolda, al sur de Senegal. Igual que sus vecinas y amigas ha sufrido la mutilación genital femenina. En este país esta práctica está prohibida desde 1999, pero el peso de la tradición es muy fuerte, así que las madres se llevan a las niñas a Gambia o Guinea y aprovechan para practicarles allí la ablación.
Aunque se han conseguido logros para erradicar esta práctica, lo cierto es que 70 millones de mujeres africanas la han sufrido y en una treintena de países del continente se sigue practicando a diario, sobre todo, en la franja saheliana. En Somalia, Eritrea o Yibuti alcanza al 90% de la población femenina. Al igual que los matrimonios precoces en los que las niñas no tienen la capacidad de escoger a su futuro marido, la violencia doméstica o las violaciones, muchas veces dentro del ámbito familiar y silenciadas.
En Sudáfrica, único país africano en el G-20, una mujer es violada cada 26 segundos. Es el país con más violaciones del mundo en tiempos de paz. El año pasado, siete adolescentes grabaron en vídeo cómo abusaban de una menor deficiente mental en un suburbio de Johannesburgo y lo subieron a la Red. Supuso una gran conmoción, pero desgraciadamente no había sido la primera vez en ese país.
Los abusos sexuales combinados con la falta de educación están detrás del hecho de que en el África subsahariana hay el doble de mujeres contagiadas de sida que de hombres en la franja de edad entre 15 y 24 años. En muchas zonas rurales del continente la educación sigue siendo para niños. Según la ONU, solo el 54% de las mujeres adultas africanas sabe leer y escribir.
África arroja también los índices más bajos del mundo de participación de la mujer en la política. Pese a que algunos países, como Tanzania y Uganda, hacen reserva de escaños y a que otros, como Senegal, acaban de aprobar leyes de paridad, lo cierto es que solo hay dos mujeres jefas de Estado, en Liberia y Malaui, y que la media de presencia en los Parlamentos nacionales no llega al 17%. El continente también lidera las estadísticas de mortalidad maternal pues muchas mujeres no tienen un fácil acceso a un parto seguro. Fuente: El País

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