martes, 13 de noviembre de 2012

Los niños soldado de Hitler: las juventudes hitlerianas


El 1º de septiembre de 1939, los ejércitos de Hitler invadieron Polonia. Seis años de guerra seguirían con la completa participación de las HJ, que eventualmente iría hasta los niños más pequeños. Al rompimiento de la guerra, las Hitler Jugend totalizaban 8.8 millones, pero la guerra trajo cambios inmediatos drásticos, ya que un millón de líderes en edad de ser reclutados y líderes regionales adultos fueron inmediatamente llamados al ejército. Esto resultó en una severa carestía de líderes locales y distritales. El problema fue resuelto al reducir la edad de los líderes locales de las HJ a 16 y 17 años de edad. La edad promedio había sido de 24 años de edad. Éstos adolescentes serían ahora responsables hasta de 500 ó más niños. Otro gran cambio fue la eliminación de la estricta división entre las Jungvolk (niños de 10 a 14 años) y las Hitler Jugend (chicos de 14 a 18 años).

La organización de las HJ había degenerado en una gigantesca burocracia con 14 oficinas regionales diferentes. Ahora fue recortada a 6 oficinas principales. El líder de las Hitler Jugend Baldur von Schirach no quería ser dejado fuera de la guerra y recibió el permiso de Hitler para unirse a la Wehrmacht. Él recibió el entrenamiento básico y recibió un rápido ascenso entre los rangos, convirtiéndose en un teniente en sólo unos pocos meses. Fue reemplazado por Arthur Axmann, quien había encabezado el departamento de asuntos sociales de las HJ y había estado envuelto en la organización desde finales de la década de 1920.

La guerra regresó un sentido de urgencia a las actividades diarias de las HJ. La organización había experimentado un pequeño estancamiento después de 1936, cuando la participación se había vuelto obligatoria. Para muchos jóvenes alemanes, las juntas de las HJ y sus actividades simplemente se habían convertido en parte de la rutina semanal. La misión original de las HJ había sido llevar a Hitler al poder. La victoria en la guerra se convirtió en la nueva misión de las HJ y los chicos con entusiasmo tomaron acción, sirviendo primero como carteros especiales que entregaban notificaciones de leva en los vecindarios, así como las tarjetas de raciones mensuales. También iban de puerta en puerta recolectando chatarra y otros materiales de guerra necesarios.

Las chicas de la BDM

Las chicas también participaron con entusiasmo, aunque fueron relegadas a deberes que mantuvieran el punto de vista Nacional Socialista en el rol de la mujer. Un viejo slogan alemán, popular incluso durante la era Nazi decía-Kinder, Kirche, Küche-Niños, Cocina, Iglesia. El rol primario de las jóvenes señoritas en la Alemania Nazi era dar a luz a niños saludables y racialmente puros, de acuerdo a los estándares Nazis. Todas las organizaciones de mujeres, entonces, fueron relegadas como auxiliares, debajo de sus contrapartes varoniles.

Las chicas de la BDM fueron asignadas a cuidar de los soldados heridos en los hospitales, ayudar en los kindergartens y asistir en los hogares de familias numerosas. También permanecían en los andenes del ferrocarril apoyando a las tropas dando valor y refresco en su partida al frente de combate. Siguiendo a la rápida victoria sobre Polonia, las chicas del Servicio Territorial fueron asignadas a los territorios recién adquirido en Polonia de norte para asistir en el programa de repoblación Nazi en el cual los nativos polacos fueron obligados a abandonar sus hogares y granjas por las tropas S.S. de Himmler para dar cabida a los alemanes étnicos.

Las HJ asistieron en ésta operación al cuidar a las familias polacas mientras eran expulsadas de sus hogares, asegurándose de que sólo se llevaran unas pocas posesiones básicas. Todos los demás artículos de valor se dajba para los alemanes. Hitler consideraba la guerra en el este como una “Guerra de Aniquilación” en la cual ésos considerados racialmente inferiores, los eslavos y los judios, serían forzosamente reubicados ó destruidos. Masas de humanidad no deseada eran entonces forzadas a moverse a la porción sureste de Polonia a donde habían huertos esparcidos junto con campos de trabajo y, eventualmente, campos de exterminio. Siguiendo a la invasión nazi de la Unión Soviética, los alemanes étnicos comenzaron a arribar a la Warthegau de las áreas de Rusia y la Europa central. Las Hitler Jugend fueron utilizadas para ayudar a reasentar y nazificar a los que llegaban, muchos de los cuales ni siquiera hablaban alemán. Los niños que llegaban también eran objeto de participación obligatoria en las HJ.

Dotaciones FLAK

En agosto de 1940 los ataques aéreos británicos comenzaron contra Berlín como represalia por los bombardeos alemanes de Londres. Los muchachos de las HJ habían estado como ayudantes en los raids aéreos y asistentes de las piezas antiaéreas en Berlin y otras ciudades desde el inicio de la guerra y ahora vieron su primera acción.

La entrada de América en la guerra, en diciembre de 1941, resultó en un incremento del poder aéreo de Inglaterra. El primer raid de bombardeo con mil aparatos ocurrió en mayo de 1942 contra Colonia. En el mismo mes la nuevamente creada Wehrertüchtigungslager ó WELS (Campo de Defensa Estratégica) iniciaron operaciones en Alemania proveyendo de tres semanas de entrenamiento obligatorio en la guerra a todos los chicos entre 16 a 18 años bajo la supervisión de la Wehrmacht. Aprendían cómo manejar armas alemanas de infantería incluyendo pistolas, ametralladoras, granadas de mano y Panzerfausts.

Para comienzos de 1943, los ejércitos de Hitler fueron estirados hasta el límite, combatiendo las fuerzas combinadas de la U.S.S.R., Estados Unidos, Inglaterra y otros aliados. Para éstas fechas, la mayoría de los hombres capaces estaban en las fuerzas armadas. Como resultado, a partir del 26 de enero de 1943, las baterías antiaéreas eran oficialmente manejadas por los muchachos de las HJ. Al principio eran estacionados en baterías flak cerca de sus hogares, pero mientras la situación se deterioraba, fueron transferidos por toda Alemania. Los muchachos más jóvenes fueron asignados para operar las luces de búsqueda y asistir con las comunicaciones, frecuentemente montando sus bicicletas como mensajeros. En octubre de 1943, una batería de luces de búsqueda recibió una bomba directa, matando a toda la dotación de chicos, todos de 14 años ó menos.

Al terminar cada bombardeo, los HJ asistían en los vecindarios limpiando y ayudando a relocalizar a los civiles. Derribaban puertas buscando cuartos sin usar en casas sin daños ó departamentos. Los dueños que se negaban a dejar entrar a los nuevos “residentes” eran reportados a la policía local y podrían esperar una visita de la Gestapo.

Campos KLV

Mientras los aliados continuaban con la campaña de bombardeo, los Nazis comenzaron la evacuación de los niños de las ciudades amenazadas en Campamentos de las Hitler Jugend KLV(Kinderlandverschinung) localizados principalmente en las regiones rurales del Este de Prusia, la sección Warthegau de Polonia, Alta Silesia y Eslovaquia. Desde 1940 hasta 1945, más de 2.8 millones de niños alemanes fueron enviados a éstos campos. Habían campos KLV separados para niños y niñas. Cerca de 5,000 campamentos fueron eventualmente puestos en operación, variando en tamaños desde los más pequeños que tenían 18 niños hasta los más grandes que albergaban a 1,200. Cada campamento era administrado por un profesor Nazi aprobado y un líder de escuadra de las HJ. Los campamentos reemplazaron a las escuelas primarias de las grandes ciudades, la mayoría de las cuales fueron cerradas por los bombardeos.

La vida adentro de los campamentos era monótona, con una rutina de llamados, ejercicios para militares, excursiones, marchas, recitaciones de eslogans Nazi y propaganda, junto con interminables cantos de himnos Nazis y canciones de las HJ. Las tareas escolares eran rechazadas, mientras se hacía un énfasis supremo en el aprendizaje de los reflejos y en obedecer automáticamente las órdenes incondicionalmente “sin ningún SI ó PERO”. Separados en éstos campamentos y sin ninguna influenza de una vida hogareña, los chicos descendieron a una mentalidad primitiva, de supervivencia. La debilidad era despreciada. Las nociones civilizadas de generosidad y simpatía para aquellos en necesidad se esfumó. Rígidas órdenes se dieron, en las cuales los más jóvenes y los más débiles fueron acosados, humillados, y hechos sufrir, incluyendo abuso sexual.

La Guerra Total: La 12º División Panzer SS Hitlerjugend

1943 marcó el punto de inflexión militar para el Reich de Hitler. En enero, el Sexto Ejército Alemán fue destruido por los soviéticos en Stalingrado. En mayo, los últimos puntos fuertes un el norte de África cayeron a los aliados. En julio, el contra ataque masivo contra los soviéticos en Kursk falló. Los aliados invadieron Italia. Se anticipaba un frente en Europa del Norte. La guerra sólo terminaría con la “rendición incondicional” de Alemania y sus aliados, como fue declarado por el presidente Franklin Roosevelt en la conferencia de Casablanca en enero de 1943. En febrero, el ministro de propaganda Joseph Goebbels respondió al establecer una declaración de “Guerra Total”.

Entre una apremiante falta de poder humano, la existencia de una generación de chicos puros ideológicamente, criados como Nazis, deseando luchar por la Patria e incluso morir por el Führer, no podían ser ignorados. El resultado fue la formación de la 12º División Panzer de las SS Hitlerjugend. Un reclutamiento inició, principalmente en voluntarios de 17 años,pero miembros más jóvenes de 16 se unieron. Durante julio y agosto de 1943, 10,000 reclutas arribaron al campo de entrenamiento en Beverloo, Bélgica.

Para llenar la División de las HJ con suficientes soldados y oficiales con experiencia, sobrevivientes de las Waffen SS del frente del Este, incluyendo a miembros de la división de élite Liebstandarte SS Adolf Hitler, fueron reclutados. Cincuenta oficiales de la Wehrmacht, que fueron anteriormente líderes de las Hitler Jugend, también fueron reasignados a la División. Los puestos restantes que faltaban en líderes de escuadra y de sección, fueron ocupados con miembros de las HJ que habían demostrado liderazgo durante los ejercicios de entrenamiento para militares. La División fue puesta bajo el comando del Mayor General de 34 años Fritz Witt, que también había sido un miembro de las HJ, antes de 1933.

Entre sus tropas jóvenes la moral era alta. Los rígidos códigos de conducta tradicionales entre oficiales y soldados fueron reemplazados por una relación más informal en que los jóvenes soldados eran informados de las razones detrás de las órdenes. Ejercicios innecesarios, como las marchas con el paso de ganso fueron eliminados. Las lecciones aprendidas en el frente del Este eran aplicadas durante el entrenamiento, para enfatizar las condiciones más realistas del campo de batalla, se utilizaba munición real.

Para la primavera de 1944, el entrenamiento estaba completo. La 12º División Panzer de las SS Hitler Jugend, ahora completamente entrenada y equipada, condujo maniobras divisionales observadas por el General Heinz Guderian y el Mariscal de Campo von Runstedt, ambos admiraron el entusiasmo de los muchachos y expresaron su aprobación por la excelencia alcanzada por las jóvenes tropas en tan poco tiempo. La División entonces fue transferida a Hasselt, Bélgica, en anticipación del día D, la invasión aliada del norte de Francia. Unos días antes de la invasión, el SS Reichsführer Heinrich Himmel, visitó la División.

El Día D, el 6 de junio de 1944, la División HJ era una de las tres divisiones panzers mantenidas en reserva por Hitler mientras los aliados desembarcaban en las playas de Normandía desde el amanecer. A las 14:30, la 12º SS Panzerdivision HJ fue liberada y enviada a Caen, localizada no demasiado lejos de las playas Sword y Juno en las cuales tropas Británicas y Canadienses habían desembarcado. La División pronto fué atacada por ataques en vuelo rasante de los cazabombarderos aliados, que detuvieron la llegada hasta las 22:00. Las HJ estaban ahora encaradas con un enemigo que tenía una abrumadora superioridad aérea y que pronto tendrían apoyo ilimitado artillero. Los aliados, por su parte, estaban a punto de tener su primer encuentro con los Niños-Soldados fanáticos de Hitler.

El estremecedor fanatismo y valentía sin igual de las Hitler Jugend en batalla impresionó a los Británicos y Canadienses que pelearon contra ellos. Se esparcían como lobos contra los tanques. Si estaban rodeados ó superados en número, peleaban hasta que no hubieran supervivientes. Chicos jóvenes, a muchos años de su primer afeitada, tenían que ser asesinados por los soldados aliados, en algunos casos lo suficientemente grandes para ser sus padres. Las “temerarias, crueles, dominantes” Hitler Jugend habían llegado a los campos de batalla con un vago sentido del peligro. Esto pronto resultó en la casi destrucción de toda la División.

Para finales de su primer mes en batalla, 60% de la División de las HJ estaba fuera de combate, con 20% de muertos en acción y el resto heridos ó perdidos. El comandante de la división Witt cayó al ser impactado su cuartel general por un tiro directo de un acorazado Británico. El comando pasó entonces a Kurt Meyer, apodado Panzer Meyer, quien a la edad de 33 años, se convirtió en el comandante divisional más joven de todas las fuerzas armadas alemanas.

Después de la caída de Caen frente a los Británicos, la División HJ fue retirada del frente de Normandía. Las una vez confiadas, con cara fresca, juventudes Nazis estaban ahora exhaustas y mugrientas, una vista que presentaba una “fotografía de miseria humana” como fue descrita por Meyer. En agosto, los alemanes montaron una gran contra ofensiva hacia Avranches, pero fueron rechazados desde el norte por los Británicos y Canadienses, por los Americanos desde el este hacia el área alrededor de Falaise. Veinticuatro divisiones alemanas fueron atrapadas dentro de la bolsa de Falaise con un pequeño espacio de 20 millas que era la única avenida de escape. La División HJ fue enviada para mantener abierta la bolsa desde el norte. Sin embargo, la superioridad aérea aliada y las barreras masivas artilleras aplastaron a las HJ así como a los alemanes atrapados en la bolsa. Más de 5,000 vehículos blindados fueron destruidos con 50,000 tropas alemanas capturadas, mientras 20,000 lograron escapar, incluyendo a los remanentes de la 12 SS Panzer Division Hitler Jugend.

Para septiembre de 1944, la 12 SS Panzerdivision Hitler Jugend sólo constaba de 600 jóvenes soldados, sin tanques ni municiones. Más de 9,000 hombres se habían perdido en Normandía y Falaise. La división continuó existiendo nominalmente durante el resto de la guerra, mientras voluntarios más jóvenes eran traídos así como una mezcla de conscriptos. La división participó en la fallida batalla del Bulge, la ofensiva de las Ardenas, y entonces fue enviada a Hungría donde participó en el intento fallido de recapturar Budapest. El 8 de mayo de 1945, siendo solo 455 soldados y un tanque, la 12º SS Panzerdivision Hitler Jugend se rindió a los americanos del 7º ejército.

Volkssturm: La Defensa Final

Los propios generales de Hitler trataron de asesinarle el 20 de julio de 1944 para terminar el compromiso de la Alemania Nazi en una guerra que claramente ya estaba perdida. Pero el atentado falló. Hitler tomó revancha al purgar al staff de generales y a cualquiera que pareciera sospechoso ó que mostrara actitud derrotista. Casi 200 oficiales fueron asesinados, en algunos casos, lentamente colgados de ganchos para carne.

La Alemania bajo Hitler ahora pelearía hasta lo último, utilizando cada recurso humano y material disponible. En septiembre el líder de las Hitler Jugend Arthur Axmann proclamó: “mientras el sexto año de guerra comienza, las juventudes de Adolf Hitler permanecen preparadas para pelear con resolución y con dedicación por la libertad de sus vidas y de su futuro. Les decimos a ellos: Debes decidir si quieres ser el último de una raza aplastada por futuras generaciones ó si quieres ser parte de un nuevo tiempo, maravilloso más allá de toda imaginación”.

Con las Waffen SS y la Wehrmacht agotadas de oficiales, Hitler ordenó a los muchachos de las Hitler Jugend, de 15 años, que sean entrenados como reemplazos y enviados al frente ruso. Todos, jóvenes y viejos, serían arrojados a la lucha final para detener la carnicería de las “Hordas Bolcheviques” del este y de los “Gangsters Anglo-Americanos” del oeste. El 25 de septiembre de 1944, anticipando la invasión de la Patria Alemana, fue formada la Volkssturm (Tormenta del Pueblo) bajo el control de Heinrich Himmler. Cada hombre disponible entre 16 a 60 años fue enrolado en éste nuevo ejército y fueron entrenados en el uso del arma antitanque Panzerfaust. Toda objeción de utilizar a niños aún menores fue ignorada.

En el área del Ruhr de Alemania, chicos de las HJ practicaron guerra de guerrillas contra las tropas americanas invasoras. En los bosques, los chicos permanecieron ocultos hasta que los tanques los pasaron, esperando a la infantería. Entonces se dispersarían, les dispararían y arrojarían granadas, causando grandes bajas, entonces corrieron y desaparecieron en los bosques. Los americanos tomaron represalias con ataques aéreos e incendios a las áreas circundantes. Si los chicos eran rodeados por patrullas americanas, frecuentemente combatían hasta que el último era muerto más que llegar a rendirse. Y los niños seguían siendo cada vez más jóvenes. Tropas americanas reportaron haber capturado a un niño de 8 años armado en Aachen y haber destruido piezas de artillería operadas completamente por niños de 12 años y menos. Las niñas eran ahora utilizadas en la operación de las piezas antiaéreas de 88mm junto con los varones.

En febrero de 1945 el proyecto Werewolf comenzó, entrenando a niños alemanes como espías y saboteadores, tratando de enviarles detrás de las líneas aliadas con explosivos y arsénico. Pero la mayoría de éstos futuros saboteadores fueron rápidamente capturados ó asesinados por los aliados mientras avanzaban en el Reich.

Los Soviéticos ahora tenían prisa por alcanzar Berlín, la capital de la Alemania Nazi, a donde Hitler había decidido hacer su última batalla. El 23 de abril, batallones hechos enteramente de muchachos de las HJ fueron formados para guardar los puentes Pichelsdorf en el río Havel. Éstos puentes en Berlín iban a ser utilizados supuestamente por el ejército de liberación de Wenck que venía desde el sur. Ése ejército, desconocido para los muchachos, ya había sido destruido y ahora sólo existía en el papel. Era uno de los muchos fantasmas que eran comandados por Hitler para salvar al rodeado Berlín.

En el puente de Pichelsdorf 5,000 muchachos, utilizando uniformes de hombre demasiado largos y anchos para ellos, con cascos que se les caían de las cabezas, permanecieron con rifles y panzerfausts listos para oponerse al ejército rojo. En menos de cinco días de batalla 4,500 habían sido muertos ó heridos. En otras partes de Berlín los chicos de las HJ encontraron destinos similares. Muchos se suicidaron prefiriendo esto a ser tomados con vida por el Ejército Rojo. Por toda la ciudad, cada hombre disponible era presionado en ésta lucha final desesperada. Cualquiera que huyera ó se rehusara a ir al frente era fusilado ó colgado por patrullas de las SS en búsqueda de desertores.

En la última aparición pública, justo antes de su muerte, Adolfo Hitler se aventuró a salir de su bunker en su cumpleaños número 56 al jardín de la cancillería para condecorar a jóvenes de las Hitler Jugend, de sólo 12 años, con Cruces de Hierro por la defensa de Berlín. El extraordinario evento fue capturado en una película y permanece como una de las más duras imágenes que dan crónica del colapso del Reich de los 1000 años de Hitler, así como la visión senil del Führer mientras agradece a los pequeñines que lo miran con total admiración. Al terminar la ceremonia fueron enviados a las calles a continuar con la lucha sin esperanza.

El 30 de abril de 1945, mientras los rusos avanzaban a unos pocos cientos de yardas de su bunker, Hitler se suicidó. Al siguiente día, el líder de las Hitler Jugend Arthur Axmann, quien había comandado un batallón de las HJ en Berlín, abandonó a sus muchachos y huyó a los Alpes. En Viena Baldur von Schirach abandonó a las HJ que defendían ésa ciudad. La guerra terminó con la rendición incondicional de Alemania el 7 de mayo de 1945. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que ésta derrota no era como cualquier otra en la historia. En adición a su guerra de conquista militar, Hitler también había llevado una guerra contra civiles indefensos. Los eventos de ésa guerra revelados en los meses siguientes, durante los juicios de Nuremberg, asombrarían al mundo e incluso resultarían en un nuevo término usado para describir el sistemático asesinato de una raza de gente: GENOCIDIO.

Nuremberg y más allá

Meses antes de finalizar la guerra, las tropas aliadas invadiendo Polonia y Alemania encontraron cosas que harían llorar a sus hombres endurecidos por la batalla. La liberación de campos de concentración y centros de exterminio estremecieron a las tropas que entraron a ellos.

El 12 de abril de 1945, los generales Eisenhower y Patton visitaron Ohrdurf, un sub-campo de concentración de Buchenwald, el primer campo liberado en el frente del oeste. Después de ver la carnicería y escuchar los relatos de los sobrevivientes, Eisenhower insistió que se debía filmar todo, diciendo que en el futuro habría quienes dirían que tales cosas nunca pasaron, dada la magnitud de los crímenes. Unas pocas semanas después, Dachau, localizada cerca de Munich, fue liberada por los americanos que se enfurecieron tánto que comenzaron a ejecutar a los soldados SS que eran capturados hasta que fueron detenidos por los oficiales mayores.

Los soldados aliados comenzaron a hacer una práctica habitual obligar a los miembros de las HJ capturados y a la población local a ver la carnicería dentro de los campos liberados y también los obligaron a hacer piras funerarias con los cadáveres nauseabundos en descomposición. Los alemanes que no vivían cerca de los campos, especialmente la gente joven, eran forzados a ver los documentales aliados filmados en los campos en los cines locales.

La vista de los asesinatos en masa cometidos por los Nazis a través de Europa pronto dieron como resultado la solicitud de justicia. Las SS fueron declaradas una organización criminal. Por toda Alemania, los líderes supervivientes de las organizaciones Nazis fueron cazados. La organización de las Hitler Jugend, sin embargo, fueron tratadas con mayor benevolencia por los Aliados ya que pensaban que sólo eran un puñado de niños malcriados, por lo que no fueron objeto de persecución.

El juicio de Schirach

El 20 de noviembre de 1945, el primer juicio por crímenes de guerra en Nuremberg dio inicio, con cuatro naciones aliadas (U.S.S.R., Estados Unidos, Francia e Inglaterra) acusando a los 22 principales líderes Nazis de crímenes contra la paz, contra la humanidad y contra civiles indefensos. El antiguo líder de las Hitler Jugend, Baldur von Schirach, estaba entre los acusados. La evidencia incluía las películas aliadas de los campos de concentración mostrando escenas tales como un bulldozer empujando enormes pilas de cuerpos en fosas comunes. La filmación tuvo un efecto extraordinario en los Nazis acusados, confrontándolos directamente por primera vez con las atrocidades del régimen de Hitler y también con darse cuenta de que serían ahorcados por tales ofensas.

Testigos de la fiscalía incluían al comandante de Auschwitz Rudolf Höss y Hermann Graebe, un hombre de negocios que estremeció a la corte con su relato de primera mano de un SS Einsatzgruppen fusilando sistemáticamente a las familias Judías en Lituania. Para sorpresa y escarmiento de sus compañeros Nazis, Baldur von Schirach expresó remordimiento al escuchar el testimonio y denunciando amargamente a Hitler y etiquetando a Auschwitz como “el más diabólico asesinato en masa de la historia”.

“Los asesinatos fueron ordenados por Adolfo Hitler”, Schirach testificó. “Eso se puede comprobar en su testamento. Ése testamento es genuino. Él y Himmler juntos cometieron ése crimen que será la más obscura mancha en nuestra historia por todos los tiempos. Es un crimen que será una vergüenza para todo Alemán”.

“Es mi culpa”, dijo Schirach, “que tendré que llevar ante Dios y la nación alemana, el que haya educado la juventud de ése pueblo; que haya criado a la juventud para un hombre que, por muchos años, consideré impecable como líder y como cabeza de estado; el que haya organizado a la juventud como lo hice. Es mi culpa el haber educado a la juventud alemana para un hombre que cometió asesinatos por millones”.

Schirach también había participado en la deportación de 65,000 judíos de Viena a los ghettos en la Polonia ocupada, una vez que fue nombrado Gauleiter de Viena. Evidencia contra Schirach incluía un discurso que había dado en 1942 diciendo que el “movimiento de los judíos al este “contribuiría a la cultura europea”.

El 16 de octubre de 1946 las sentencias fueron proclamadas. Schirach obtuvo 20 años de prisión al ser encontrado culpable por crímenes contra la humanidad al educar a la juventud alemana en el espíritu del Nacional Socialismo y hacerlos sujetos de un extenso programa de propaganda Nazi. Once altos líderes Nazis, entre ellos Herman Göring, fueron sentenciado a ser ahorcados.

La vida entre las ruinas

Afuera de la corte y a través de Alemania, la gente difícilmente tomaba en cuenta el destino de sus una vez grandiosos líderes. Ellos estaban enzarzados en una lucha desesperada por la supervivencia. Alemania y gran parte de Europa yacía en absolutas ruinas en los años siguientes a la guerra de Hitler, el conflicto más destructivo en la historia de la humanidad, en el cual se estima que 50,000,000 personas habían muerto. Para el alemán promedio, las necesidades básicas como la comida, agua, un lugar seguro para dormir, eran ahora las preocupaciones preponderantes.

Para vivir entre las ruinas, los antiguos miembros de las HJ utilizaban sus habilidades de supervivencia que habían aprendido como jóvenes Nazis para no morir de hambre. Se convirtieron en carroñeros eficientes, siempre buscando por trozos de carbón y madera para calentar sus hogares, y se deleitaban al robar comida y cigarrillos ó lo que sea de los soldados americanos. En octubre de 1945 se reabrieron las escuelas, sólo en parte para sacar a los muchachos de las calles. La mayoría de ellos habían sido educados pobremente durante el III Reich. Cuando la escuela reinició, no era inusual ver a muchachos de 16 y 17 años en clases de primaria. Entre los estudiantes universitarios había una gran sed de conocimiento. Las universidades alemanas, que una vez habían estado entre las mejores en el mundo, los estudiantes devoraban conocimiento e instrucción.

La Alemania del Oeste fue puesta bajo jurisdicción Americana, Británica y Francesa. La Alemania del Este estaba bajo control de la Unión Soviética. Los remanentes de las Hitler Jugend en el este eventualmente se convirtieron en las FDJ, las Juventudes Libres Comunistas, cambiando sus uniformes pardos por los nuevos uniformes azules y marchando bajo letreros del Partido Comunista y fotografías de su nuevo líder Joseph Stalin.

La Alemania dividida se convirtió en la línea del frente de una nueva guerra, la Guerra Fría, entre dos nuevas súper potencias, cubriendo con una sombra la vidas de los alemanes hasta la caída de la unión Soviética y la reunificación de Alemania en 1990.

En 1998 una encuesta fue realizada entre los adolescentes alemanes por el Instituto Forsa. 31% de los encuestados no pudieron responder a la pregunta: “Qué fue Auschwitz-Birkenau?”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario