lunes, 1 de octubre de 2012

Un estado totalitario totalmente eficaz...


"Un estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amarían su servidumbre. Inducirles a amarla es la tarea asignada en los actuales estados totalitarios a los ministerios de propaganda, los directores de los periódicos y los maestros de escuela. Pero sus métodos todavía son toscos y anticientíficos. La antigua afirmación de los Jesuitas, según los cuales si se encargaban de la educación del niño podían responder de las opiniones religiosas del hombre, fue dictada más por el deseo que por la realidad de los hechos. Y el pedagogo moderno probablemente es menos eficiente en cuanto a condicionar los reflejos de sus alumnos de lo que lo fueron los reverendos padres que educaron a Voltaire. Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no cuando se hacía algo sino cuando se impedía que ese algo se hiciera." 
del prólogo de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley 

Un libro de texto de obligada lectura en las escuelas franquistas defendía las bondades de la dictadura: "Antes, España era un caos, una anarquía. Hoy es un Estado ordenado, disciplinado y ejemplar" Señores académicos de la historia: ¡hasta Franco se vanaglorió de su “perfecto Estado totalitario”!

Incluso el propio Franco parece aventajar en visión histórica a su ilustre biógrafo al asegurar abiertamente en uno de libros de texto de obligada lectura en las escuelas de la dictadura que su régimen es totalitario. No sólo lo reconoce, sino que se enorgullece de ello.
Así quiero ser (El niño del nuevo Estado), editado en Burgos en 1940 por Hijos de Santiago Rodríguez y que puede descargarse aquí, incluye un capítulo que no ha debido leer el señor Suárez en el que resume las bondades del “Estado totalitario” y que reproducimos a continuación.

EL ESTADO TOTALITARIO
Si a los ciudadanos de un Estado de un Estado se les consiente que cada uno piense en política como quiera y obre según piense, en lugar de un pueblo organizado, tendremos un caos social.
Un carpintero podrá hacer una mesa como quiera; pero si ha de hacerla bien, tendrá que someterse a una norma, a un criterio, a un conjunto de principios y reglas propias de la buena artesanía. Y si se sale de estas reglas hará la mesa, pero la hará mal.
Para ser buen ciudadano es preciso someterse a las normas que establece el Estado.
Un Estado es totalitario cuando en él sólo manda uno y cuando la voluntad de todos los ciudadanos es una: entregarse a su servicio.
El ideal del Estado totalitario reside en que este no tenga necesidad de imponer su autoridad por la fuerza, sino en que todos los ciudadanos estén convencidos de que entregándose a su servicio contribuyen a la unidad y armonía nacionales.
Tanto más perfecto es un Estado cuanto más identificados están los ciudadanos con el Jefe supremo y único que los conduce.
España es un Estado totalitario: un solo Jefe, un sólo mando, una sola obediencia. Antes España era un caos, una anarquía. Hoy es un Estado ordenado, disciplinado y ejemplar.
Mi voluntad es pequeña, insignificante pero unida a otra y otra, y a otros millones como la mía, forman la voluntad de un pueblo que no quiere divisiones, ni grupitos, ni oligarquías. Quiere un Estado totalitario y fuerte.
Todos a servicio del Estado. Y luego el Estado al servicio de todos.

Fuente: elplural.com

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