sábado, 20 de octubre de 2012

Turismo por las juderías del mundo

No creo que haya nada más triste para un judío que visitar las juderías del mundo. Sin embargo este tipo de turismo está en auge y no solo, pero especialmente en España y Portugal. Por algo será.

Treinta países de Europa participan cada año en uno de los eventos internacionales más importantes del mundo en cuanto al reconocimiento e influencia de la cultura judía en Occidente: las Jornadas Europeas de la Cultura Judía. En 2012 cumplen su décimo tercera edición y participan en el evento los patronatos de turismo de más de 300 localidades europeas repartidas entre los 30 países organizadores: Alemania, Austria, Bélgica, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, Eslovaquia, Francia, Grecia, Finlandia, Holanda, Hungría, Italia, Lituania, Macedonia, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Rusia, Serbia, Suecia, Suiza, Turquía y Ucrania. La primera de todas las Jornadas de la Cultura Judía en Europa tuvo lugar en 1996, en la región francesa de Alsacia.
España también participa, aunque con un protagonismo especial. A lo largo de la historia, los judíos sefardíes —aquellos que habitaban en Sefarad, nombre hebreo para la Península Ibérica— mantuvieron una cultura propia en convivencia con otras culturas, tanto en suelo cristiano como islámico. El objetivo de estas jornadas en España consiste en recordar los logros judíos que quedaron plasmados en las juderías de toda la Península, que no son pocas, así como diferentes aspectos de su cultura. En este evento internacional, España contribuye con 23 destinos repartidos por toda su geografía, lo que supone 2,3 veces la media de destinos presentados por los países organizadores. Con tan importantes vestigios de la presencia hebrea en la Península, España fue uno de los primeros países en adherirse a las celebraciones de las Jornadas Europeas de la Cultura Judía.

La Red de Juderías de España

En España, el organismo encargado de coordinar todos los eventos y las actividades relacionadas con las Jornadas Europeas de la Cultura Judía es la Red de Juderías de EspañaCaminos de Sefarad, una institución pública sin ánimo de lucro dedicada a proteger y difundir el patrimonio histórico-artístico de origen hebreo y a promover el turismo cultural en las 23 localidades que forman parte de la institución: Ávila, Barcelona, Besalú, Cáceres, Calahorra, Castelló d’Empúries, Córdoba, Estella-Lizarra, Girona, Hervás, Jaén, León, Monforte de Lemos, Oviedo, Palma, Plasencia, Ribadavia, Segovia, Sevilla, Tarazona, Toledo, Tortosa, y Tudela. Todas estas localidades crearon de forma conjunta la institución de la Red de Juderías de España en 2001 y su actividad para la recuperación de la historia, la cultura y el patrimonio judíos en España ha sido incesante. Siempre, claro está, desde el punto de vista económico que tiene que ver con el turismo.

Aunque la Red de Juderías de España esté compuesta por 23 localidades, hay que ser conscientes de que no solamente hay patrimonio judío en ellas, sino que hay otros muchos sitios en España que lo conservan a pesar de no pertenecer a esta institución pública.

Judería de Córdoba

Se conoce por Judería a la zona de la ciudad española de Córdoba que fue, entre los siglos X y XV, el barrio en el que vivían los judíos. Se encuentra situada al noroeste de la Mezquita Catedral, en la zona comprendida entre las calles Deanes, Manríquez, Tomás Conde, Judíos, Almanzor y Romero.
Es una de las zonas más visitadas por los turistas ya que, además de la Mezquita, en ella se pueden ver monumentos como la Sinagoga, el Zoco Municipal o el Museo Taurino, entre otros.
Córdoba vivió una época esplendorosa cuando tres pueblos (cristiano, judío y musulmán) con sus religiones correspondientes convivían pacíficamente, ofreciendo al mundo ejemplo de tolerancia e inteligente civilización. Las tres lenguas de babel se las ingeniaban para coexistir y cada pueblo para rezar en armonía y en sus propias lenguas a su dios. Caminando por la Judería, por la Calle de los Judíos encontramos en la actualidad una magnífica estatua en bronce dedicada a Maimónides, el gran filósofo y médico judío cordobés. Él buscaba la verdad, el sentido de la vida, buscaba el conocimiento, la razón que permite a los hombres ser mejores. Maimónides rechazaba la fe ciega en credos, en ese fanatismo que anula toda libertad de pensamiento y de acción. Maimónides disfrutaba de esa Córdoba de la libertad, del respeto del otro.
La mayoría del pueblo judío vivía entonces bajo gobierno del Islam, y fue entonces cuando se inició el largo y brillante período de la simbiosis judeoárabe de Córdoba. Durante los cuatro siglos de hegemonía Omeya, las actividades culturales, artísticas y comerciales de los musulmanes hicieron de Al-Ándalus el país el más culto de Europa. Los historiadores hablan con admiración de Córdoba, capital del Califato Omeya, que se convirtió en un magnífico centro cultural con sus lagos y parques, palacios rutilantes y mezquitas. La corte atrajo y ejerció su mecenazgo sobre poetas y filósofos, hombres de letras y ciencias.
Durante el siglo X Córdoba fue el mayor centro económico y cultural de Occidente y un ejemplo de convivencia entre diferentes culturas, judíos, cristianos y musulmanes.
En el 756 el Omeya Abd-al-Rahman I, convirtió a Córdoba en la capital de la España musulmana y durante los siguientes 250 años se convirtió en uno de los mayores centros comerciales e intelectuales del mundo. En el 929, Abd-al-Rahman III, proclamó el califato y la ciudad alcanzó su máximo esplendor en rivalidad con Damasco y Bagdad, centros de gran prosperidad económica e intelectual. A partir del siglo XI, con la desintegración del poder musulmán en España, parte del logro cultural de Córdoba se perdió, aunque permaneció como centro de literatos y eruditos. En el siglo XII destacó la actividad de los filósofos Averroes y Maimónides. En 1236 Fernando III el Santo tomó la ciudad y la integró en el Reino de Castilla.
Córdoba fue y sigue siendo aún hoy un ejemplo vivo de realidad multicultural y multiétnica, un reflejo de lo que ha sido su historia bimilenaria, trazada a partir de diversas civilizaciones, culturas, religiones, filosofías e ideologías que han forjado, pese a algunos periodos de intransigencia y persecuciones, la imagen de una ciudad en la que es posible la convivencia entre gentes diversas que pertenecen a razas distintas, practican religiones diferentes y tienen variadas ideologías.

La judería de Toledo

La judería ocupaba una décima parte de la ciudad amurallada hacia el Oeste.
El arrabal de los judíos o judería se emplazó primeramente en el barrio de San Martín, entre la puerta del Cambrón y el río Tajo. Fue el lugar asignado por los árabes tras la conquista de Toledo; y en el año 920, levantaron la muralla de esa parte de la ciudad para la protección de los judíos.
La Judería de Toledo Las limitaciones de la judería por la parte interior, las constituyen los distintos adarves que se van erigiendo según el progresivo crecimiento de la judería. Éstos no cercan de modo completo la judería, sino que establecen límite y separación entre ella y el barrio cristiano. Los judíos no estaban obligados a vivir dentro de la judería; de hecho, los documentos constatan muchas viviendas y comercios fuera del arrabal judío, por lo que se pensó primeramente que cerca de la catedral había otro pequeño barrio judío.
Los primeros adarves son más defensivos que coercitivos. Hay que esperar hasta el año 1480, cuando los Reyes Católicos, en las Cortes de Toledo, sancionan la separación del barrio judío. Es la primera vez que esta ley se lleva a cabo, pues anteriormente no había alcanzada efectividad.
La judería comprendía diferentes barrios no deslindados entre sí. Éstos correspondían a los sucesivos períodos de crecimiento desde el núcleo inicial, y también a la diversidad social de la comunidad judía así como a su idiosincrasia organizativa.
Pero no sólo la organización de la judería en barrios nos ayudará a visualizar de modo aproximado el arrabal de los judíos, sino también los distinto adarves de la judería, comprendiendo por adarves las cercas o muros (con o sin camino de ronda) exteriores (Murallas) o interiores (muros), y también las callejas (estrechos callejones sin salida) que en ellos se abrían, dando origen a pequeños recintos cerrados de casas, llamados a su vez también adarves.
El término "adarve" constituye el elemento característico del urbanismo árabe y con él se designa a la vez un sistema de fortificación perimetral y un sistema viario radial y secundario; esto es: la ciudad árabe, fortificada en el exterior por adarves (con caminos de ronda), se organiza en el interior por un sistema radial (adarves interiores junto a vías que conectaban entre sí las puertas de las cercas) y por un sistema secundario (dando acceso a las viviendas a través de callejas o adarves).
La judería era pues un entramado de muros y callejas cerradas por puertas, con vías o pasajes radiales que comunicaban los diferentes barrios de la judería entre sí y a la judería con el resto de la ciudad.
Juderías en Portugal

Hasta el siglo pasado, el mundo desconocía la existencia, en el interior de Portugal, de la última comunidad Cripto-Judía de la Península Ibérica y tal vez de Europa.
Junto a “Serra da Estrela”, la montaña más alta de Portugal (2.000 m.), está Belmonte, memoria humana viva del riquísimo y antiguo Portugal judaico.
Alli están tambien las tierras que como Covilha, Guarda, Trancoso, Penamacor, Gouveia, Pinhel, Celorico da Beira, Linhares da Beira y otras son referencia de las antiguas comunidades sefaradíes portuguesas.
Durante siglos, los judios portugueses de esta región fueron fundamentales en los descubrimientos que trajeron nuevos mundos al mundo. Tambien fueron decisivos para el desarrollo del comercio y para el incremento de la industria textil lanera en Serra da Estrela.

La población judía aumentó favorecida por la necesidad que los primeros reyes (siglo XII) tenían de poblar el territorio quehabía sido conquistado a los moros.
En todos los lugares donde el número de judios superaba la decena, se creaba una comuna o aljama , cuyo centro era la sinagoga. Su campana llamaba a los fieles no sólo a la oración, sino también para darles cualquier información sobre el rey o de cualquier decisión tomada por el rabino. La sinagoga fue la sede de gobierno de la aljama.
En el siglo XIII, D. Alfonso II legisla (Ordenanzas Alfonsinas) sobre las relaciones entre los cristianos y los Judios, porque estaba empezando a haber dificultades para la minoría. Esto significa que los judíos no podían tener criados cristianos sobre la pena de perder su patrimonio; cualquier judío converso al cristianismo que retornase a la religión original podía ser condenado a muerte; los judíos no podían ocupar cargos oficiales de modo que los cristianos se sienten en desventaja.
En el reinado siguiente, D. Sancho II pasa por altoestas leyes y, por ejemplo, vuelve a confiar a los hebreos cargos públicos. Esta decisión provoca la queja de los cristianos con el Papa, que obliga a los obispos a advertir al rey de Portugal para que no de a los judíos cargos con autoridades sobre los cristianos.
En la época del rey D. Dinis la población  judía sefardí habitaba en los municipios esparcidos por todo el país. Estos estaban dirigidos por oficiales judíos supervisados por un rabino. Existía por lo tanto protección real.
Cada municipio tenía  uno o más juderías. En este momento, el gran rabino tenía sus delegados, llamados defensores del pueblo, en los principales centros judíos del país: Torre de Moncorvo (Trás-os-Montes); Viseu (Beira); Covilhã (Beira/Serra da Estrela); Santarém (Estremadura); Évora (Alentejo) e Faro (Algarve). Estos defensores del pueblo ejercían verdadera autoridad sobre  todas las comunidades judías de la nación.
La sinagoga era el lugar más  importante desde el punto de vista religioso (como era la iglesia para los cristianos) y en lo civil, era lugar de encuentro y reunión de los miembros de la comuna.
Las aljamas obligaban a la creación de escuelas. Dice el Talmud “Cada ciudad en la que los niños no asisten a la escuela está destinada a perecer, está destinada a la ruina.”
Además de la escuela, la aljama tenía el Beth Hamidrash.
Junto a la sinagoga había Genesim donde los judíos se dedicaron al estudio y análisis del Pentateuco (la Torá).
Estas comunidades vivían del comercio y la artesanía, pero también de la agricultura y la ganadería. En estas áreas trabajaban relacionados con los cristianos. Desde el punto de vista administrativo y religioso eran independientes, pero estaban ligados directamente al rey.
En general, las comunidades se ubicaban dentro de los muros de las ciudades (por ejemplo, Trancoso, Guarda e Covilhã)), pero también podía haber juderías afuera (como en Covilhã). Incluso la población podría extenderse a zonas más allá de la judería, por zonas cristianas (como en el caso de Guarda).

El barrio judío de Amsterdam

El Barrio Judío de Amsterdam se encuentra en el corazón de la capital holandesa. Desde comienzos del siglo 17 hasta el de la Segunda Guerra Mundial fue uno de los centros mayores de la vida y cultura judía.
En el 1940, más que 10% de los habitantes de Amsterdam eran judíos. Su influencia sobre la sociedad holandesa fue palpable. Hasta hoy, los holandeses llaman a su capital ‘Mokum', lo que deriva naturalmente de la palabra Yidis por ‘lugar'. Aunque los judíos fuesen limitados socialmente, economicamente y profesionalmente, gozaban una grande libertad religiosa.
Fue permitido a ellos construir la imponente Sinagoga Portuguesa en el 1675. Todavía está allí en su estado auténtico. En noviembre del 2011 la reina Beatrix reinauguró el conjunto al terminar de las obras de renovación. Ahora es posible ver la biblioteca histórica ‘Ets Haim' y visitar la tesorerías subterráneas. Ahí, se expone una colección única de objetos religiosos judíos. Sorprendentemente, aquellos sobrevivieron la guerra, aunque otros fuesen confiscados por los nazis. Jewish Amsterdam Tour organiza visitas guiadas en español.

Fuentes  
http://www.esefarad.com/?p=8170  
http://diariojudio.com/bin/columnistas.cgi?CID=184 http://2.0viajes.com/de-juderia-en-juderia-i-jornadas-europeas-de-la-cultura-judia/#more-19841
http://www.toledosefarad.org/JUDERIA/juderia.php 

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