viernes, 19 de octubre de 2012

La hija de Stalin

Svetlana Alilúyeva, nacida bajo el nombre de Svetlana Iósifovna Stálina (28 de febrero de 1926 - 22 de noviembre de 2011) (en ruso: Светлана Иосифовна Сталина) fue la única hija de Iósif Stalin. Escritora, naturalizada en los Estados Unidos, Alilúyeva conmocionó a la opinión internacional al refugiarse en este país en 1967.
Como casi todos los hijos de altos oficiales rusos, Svetlana fue criada por una nana y pocas veces vio a sus padres. Su madre, Nadezhda Alilúyeva (la segunda esposa de Stalin), murió el 9 de noviembre de 1932. La causa oficial de la muerte fue peritonitis, pero existen muchas especulaciones acerca de un posible suicidio u homicidio.
Svetlana se enamoró a los 16 años de un director de películas judío llamado Alekséi Kápler, de 40 años. Luego, Kápler fue exiliado durante diez años a la ciudad polar de Vorkutá, y se especula que fue por causa de Svetlana.
A los 17, Svetlana se enamoró de Grigori Morózov, también judío. Su padre se opuso a la boda. En 1945 Svetlana dio a luz a Iósif. En 1947 Morózov y Svetlana se divorciaron.
En 1949, Svetlana se casó por segunda vez con Yuri Zhdánov (hijo de Andréi Zhdánov). Después de dar a luz a Yekaterina, en 1950, se divorciaron poco después.
Cuando Stalin murió en 1953, Svetlana adoptó el apellido de su madre y trabajó como maestra y traductora en Moscú. El 20 de mayo de 1962 fue bautizada en la fe ortodoxa. En 1963 se enamoró de un comunista hindú llamado Brajesh Singh. En 1965 intentaron casarse pero no se les permitió. Singh murió en 1966 y Svetlana obtuvo permiso para viajar a la India a dejar las cenizas de Singh con su familia, para luego verterlas en el Ganges. En los dos meses que estuvo allá, estuvo inmersa en observar las costumbres locales.
El 6 de marzo de 1967, después de haber visitado la embajada soviética en Nueva Delhi, Svetlana fue a la embajada de los Estados Unidos y pidió asilo político al embajador Chester Bowles. Después de obtenerlo, se le urgió que abandonara la India inmediatamente para ir a Suiza, con el fin de evitar un incidente internacional. Después de pasar seis semanas en Suiza, se dirigió finalmente a los Estados Unidos. En plena Guerra Fría, su deserción supuso un auténtico bochorno para el régimen comunista, que la tachó de "moralmente desequilibrada" y "enferma".
Una vez en suelo estadounidense, en abril, Svetlana ofreció una conferencia de prensa denunciando los excesos cometidos por el gobierno soviético. El lanzamiento de su autobiografía "Veinte cartas a un amigo" coincidía con el 50º aniversario de la Revolución de Octubre, pero debido a protestas por parte de la Unión Soviética, el lanzamiento fue adelantado.
Debido al escándalo político desatado por la huida de Svetlana, la Unión Soviética demandó la garantía por parte de los Estados Unidos que cualquier figura de alto rango de su país que pidiera asilo debía ser interrogada primero por oficiales soviéticos.
En 1970 Svetlana recibió una invitación de la viuda de Frank Lloyd Wright, Olgivanna para visitar su casa en Arizona. Allí Svetlana se enteró de que Olgivanna creía que Svetlana era el reemplazo espiritual de su hija, también llamada Svetlana, que había muerto en un accidente de tráfico.
El "gorrioncito" de Stalin se refugió entonces Estados Unidos, donde fue recibida como una exiliada "de oro". "He venido aquí para buscar la libertad de expresión que se me ha negado durante tanto tiempo en Rusia", dijo nada más aterrizar en Nueva York, en 1967.
La viuda del arquitecto Frank Lloyd Wright, Olgivanna Wright, también de origen ruso, la tomó bajo su protección.
Svetlana, no sólo aceptó esta idea, sino que también se casó con el viudo de la Svetlana muerta, William Wesley Peters y se cambió el nombre a Lana Peters. La pareja tuvo una hija llamada Olga, pero finalmente se divorciaron.
En 1982 se mudó con su hija a Cambridge, Inglaterra, donde entró en la Iglesia Católica, y en 1984 regresó a la Unión Soviética, donde después de recobrar la ciudadanía se estableció en Tiflis, Georgia.
Pero en EEUU tampoco encontró la paz que seguramente buscaba. Se convirtió en una celebridad, escribió dos libros de memorias y tuvo una hija, Olga, con Peters. Este matrimonio también fracasó y en 1982 se estableció en Inglaterra.
En 1984, regresó a Moscú y fue recibida como la "hija pródiga" que nunca debió haberse marchado. Recuperó entonces su nacionalidad soviética y denunció que realmente no había gozado de libertad ni en Reino Unido ni en EEUU.
Sin embargo, su hija Olga no logró adaptarse a la nueva vida y la propia Lana confesó: "Moscú ya no me gusta más". La hija abandona el país para marcharse a Londres y Svetlana pide, y obtiene de Mijail Gorbachov, el permiso para abandonar la patria tras varios años erráticos, con estancias incluso en asilos de beneficencia, en 1986 Svetlana regresó a los Estados Unidos, y luego viajó a Bristol, Inglaterra en la década de los 90. Sus últimos años de su vida residió en un hogar de la tercera edad en el Condado de Richland, Wisconsin. Trataba de huir de los medios. Algunos escribieron que subsistía en la pobreza, que había enloquecido. Dio, finalmente, una entrevista al diario Wisconsin State Journal, el año pasado. De su padre, tuvo algo que decir, una frase lapidaria: “Me rompió la vida”.
Murió el 22 de noviembre de 2011 por un cáncer de colon en el condado de Richland, Wisconsin (EE.UU). Su muerte fue anunciada el 28 de noviembre de 2011.


Noticia
Martes, 29 de noviembre de 2011

Fallece Svetlana, la hija de Stalin que renegó del régimen soviético y comenzó una nueva vida en Estados Unidos 

Su nombre es Svetlana Stalina, aunque cuando su padre, Josef Stalin, falleció, decidió ponerse el apellido de su madre, Alliluyeva, para desvincularse del dictador. Su vida no fue fácil y la semana pasada ha fallecido en Wisconsin, Estados Unidos, a los 85 años, a causa de un cáncer de colon, según ha informado The New York Times.

Svetlana conmocionó a la comunidad internacional cuando se exilió en Estados Unidos en 1967, motivada, según dijo, por el maltrato que había recibido su difunto esposo, Brijesh Singh, por parte de las autoridades soviéticas. Durante toda su infancia y adolescencia fue todo un personaje en Rusia y quiso cambiar ese rol para vivir en el anominato. Al llegar a Estados Unidos publicó un libro de memorias en el que narró su vida en Rusia bajo el título Veinte cartas a un amigo, que pronto se convirtió en un best seller. No fue el único libro que publicó a lo largo de su vida, ya que escribió tres más, entre ellos Sólo un año, una autobiografía publicada en 1969.

La relación con su padre en sus primeros años fue buena, pero a sus seis años atravesó el primer bache de su vida con la muerte de su madre, Nadezhda Alliluyeva, quien oficialmente falleció a causa de una peritonitis y después se comenzó a especular con que podría haber sido un suicidio. Durante su adolescencia empezó a despegarse de su padre, quien, como ella ha relatado en su autobiografía, vivía centrado en el enfrentamiento con Alemania, tanto, que su hermano Yakov, murió ejecutado por los alemanes después de que fuera capturado y Stalin se negara a entregar a un general germano a cambio de la liberación de su hijo. También ha relatado otro difícil capítulo de su vida, cuando su primer novio, un director de cine judío, fue enviado por Stalin a Siberia, durante diez años.
Graduada en la universidad de Moscú, Svetlana trabajó como profesora y traductora y se movió en los círculos literarios de Moscú antes de que abandonara la Unión Soviética y se marchara a Estados Unidos para comenzar una nueva vida, desvinculada del régimen.

Se casó en cuatro ocasiones, la última de ellas con William Wesley Peters en 1970, de quien tomó el nombre de Lana Peters y con quien tuvo una hija, Olga. Después de vivir en Gran Bretaña durante dos años en la década de los 80, regresó a la Unión Soviética con su hija, aunque solo permaneció allí un año, tras el cual regresó a EE.UU. Sus últimos años de vida los pasó en una residencia de ancianos en Wisconsin.

Fuentes
http://www.hola.com/actualidad/2011112955783/fallece-hija-stalin/
http://es.wikipedia.org/wiki/Svetlana_Alilúyeva
http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/28/actualidad/1322515402_568078.html

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