lunes, 1 de octubre de 2012

El cuarto poder: los medios de comunicación de masas


En las últimas décadas, los medios de comunicación de masas se han ido integrando en grandes grupos de comunicación, que hacen que conceptos utópicos e idealistas como cuarto poder, pluralismo, independencia o prensa libre queden relegados a uno único concepto, el marcado por el poder económico, en el que hoy en día los medios están totalmente integrados. En este contexto, en esta sociedad-mercado en la nos encontramos, vivimos de ilusiones prefabricadas, como el pluralismo, la independencia, la creencia en una prensa libre o de un Cuarto Poder; creados para que la sociedad viva de la forma menos crítica posible, y así los medios de comunicación masivos puedan seguir influenciando en su vida cotidiana a través de mensajes uniformes y superfluos.
Los medios de comunicación forman parte del Sistema de Mercado, donde el neoliberalismo y la privatización se erigen sobre cualquier principio ético. De esta forma, los mass media quedan totalmente insertos en el poder económico, que los utiliza para difundir mensajes disfrazados de verdad, siendo en realidad informaciones interesadas, que transmiten los valores propios del sistema a través de un mensaje hegemónico y permanente de consumo mediante la creación de falsas necesidades.
Para comprender o, al menos intentarlo, el entramado de poder económico que se esconde tras los medios de comunicación de masas, es necesario interrelacionar una serie de elementos, vinculando lo local, lo nacional y lo mundial. De esta forma, podremos ser conscientes de la relación existente desde el punto de vista económico y, por tanto, de la falsa independencia, entre los medios de comunicación que consumimos cada día, con grandes conglomerados mediáticos que no sólo poseen medios de comunicación, sino que también están vinculados a otros sectores productivos, como el sector financiero, el armamentístico, el automovilístico o el aeronáutico.
Esto supone un beneficio implícito desde el punto de vista económico, pero también hace que un grupo determinado pueda manipular a la población sobre las ventajas de las empresas que forman parte del mismo a través de los medios de comunicación de los que dispone. Así, los grupos empresariales se sirven de la manipulación informativa para obtener, conservar y aumentar su poder.
Esta situación es consecuencia del libre mercado, que ha ido evolucionando hasta degenerarse y culminar en el neoliberalismo irracional existente en nuestros días, mediante la concentración económica y la flexibilidad del poder político y legislativo en todos los ámbitos, también en el de los medios de comunicación. Éstos, como buenas empresas, se sirven de la concentración económica para multiplicar beneficios e influencia. Esta consideración de los medios de comunicación como parte del poder económico, forma parte de la corriente Economía Política de la Comunicación, corriente crítica y heterodoxa contraria al pensamiento dominante marcado por el Sistema de Economía de Mercado.
Una alternativa a todo esto es Internet, que invita a un pluralismo real a través de multitud de páginas web y blogs, donde existe esa diversidad de opiniones, pero la gran parte de los mensajes que llegan a la población procede de los medios de comunicación convencionales, que están sometidos al mercado.
Comenzaremos este análisis a partir de los grandes conglomerados que dominan el panorama mediático a nivel mundial. Aunque en nuestros días haya multitud de medios de comunicación, diversos en su tipología y en el tratamiento de la información, a grandes rasgos esas diferencias son meramente superficiales, pues los grupos que controlan los mass media a nivel mundial son únicamente seis, en su mayoría, de origen estadounidense, aunque ya diversificados geográficamente como consecuencia de la transnacionalización. Estos conglomerados son:
- Viacom: propietario hasta 2005 de la cadena norteamericana CBS y dueño de canales por todos conocidos, como Nickelodeon o MTV. Asimismo, posee la productora cinematográfica Paramount Pictures y los estudios Dreamworks.
- Time Warner: conglomerado que cuenta con la CNN y que, hasta 2009, estuvo fusionado con American Online (AOL). Algunas de sus posesiones son la Warner Bross, Cartoon Network y las revistas Time y People.
- News Corporation: propiedad del magnate Rupert Murdoch, dueño de diarios como los británicos The Times y The Sun, y de plataformas de televisión por satélite como Direct TV o Star TV. También posee la 20th Century Fox y la cadena de televisión Fox.
- Disney-ABC: propietario de los estudios Disney, de Pixar, y de cadenas de televisión de éxito como Disney Channel o ABC News.
- Vivendi: grupo francocanadiense dueño de la NBC hasta 2009, año en el que vendió las acciones que poseía de la cadena a la General Electric. Posee los estudios Universal y la discográfica con el mismo nombre, además del grupo Canal Plus, cuya división en España es propiedad del grupo Prisa.
- Bertelsmann: conglomerado de origen alemán, propietario de una amplia división editorial, como la Random House. También posee revistas como Muy Interesante, y es accionista de Antena 3 TV.
Estos son los grupos que controlan la comunicación en el mundo, y los medios de comunicación nombrados en cada uno de ellos son sólo una mínima parte de sus propiedades. Además, estos conglomerados mediáticos, más que competir entre sí colaboran continuamente, debido a sucesivas alianzas y a la proliferación de joint ventures o aventuras empresariales a través de las que los grandes grupos comparten la propiedad de medios o productos. Por ejemplo, Viacom y Time Warner comparten la propiedad de Nickelodeon. Estos acuerdos determinan la actividad periodística y hacen de la información un sistema de comercialización, para lo que se sirven de las nuevas tecnologías para aumentar la oferta y, por ende, el consumo.
Al margen de la influencia mundial de estos conglomerados mediáticos, también en España existe un puñado de grupos que poseen los canales más consumidos en el país, y que guardan algún vínculo con los seis grandes. Algunos de estos grupos son:
- Vocento: surge tras la fusión de los grupos Correo y Prensa Española. Entre sus posesiones se encuentran el diario ABC, El Correo, Qué! e Ideal. En la televisión, este grupo participa en canales como Net TV o Intereconomía (de la que es accionista, además, uno de los seis grandes, Disney), y en radio está presente en la emisora Punto Radio.
- Prisa: con el diario El País a la cabeza, este grupo está presente en todos los sectores de la comunicación. Así, posee también el periódico Cinco Días y la revista Rolling Stone. En televisión cuenta con Cuatro, Digital Plus y Canal Plus, mientras que en radio, Prisa posee Cadena Ser y 40 Principales entre otras, además de tener emisoras en diversos países de Latinoamérica.
- Unidad Editorial: surge de la absorción de Recoletos por Unedisa, y cuenta, entre otros medios, con los periódicos El Mundo, Marca o Expansión, Radio Marca o Libertad Digital en radio, y VEO7 en televisión.
- Planeta: su producto estrella es Antena 3 TV, aunque su poder también abarca editoriales como Planeta y Espasa, y la emisora de radio Onda Cero.
Por otra parte, existe un grupo de comunicación extranjero con gran influencia en los medios españoles, este es el grupo Mediaset, que tiene como propietario al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y que posee uno de los medios más populares en España, Telecinco. Además, ahora su influencia alcanza otro canal de televisión, Cuatro, debido a la reciente fusión entre ambas cadenas.
La cuestión va más allá y los intereses económico-mediáticos también alcanzan a sectores comerciales y financieros. Por ejemplo, los bancos BBVA, Santander y Caja Madrid son accionistas de Prisa, así como el Corte Inglés. Esto es sólo un ejemplo de los diferentes sectores productivos y empresariales que se esconden tras los medios convencionales.
¿Qué nivel de objetividad y pluralismo real puede existir bajo esta maraña de intereses económicos? Con la supremacía del mercado como único principio, parece difícil encontrar medios de comunicación destacados que apuesten por una actitud crítica real, pues ésta queda relegada a intereses económicos donde la pretensión creciente de conseguir cada vez más beneficios fulmina toda posibilidad de independencia y, por tanto, de pluralismo. Todo ello, beneficiado por la prevalencia de medios de comunicación privados y por la ausente regulación de sus actuaciones por parte de los poderes públicos.
¿Cuál es el resultado de todo esto? Multitud de medios con un único objetivo: preservar el status quo occidental. Pero para que todo esto siga funcionando y el sistema actual, consumista y devorador, siga existiendo, no sólo hace falta la connivencia de los poderes económicos, políticos y mediáticos, sino que también es necesario el consentimiento de la sociedad, aparentemente ajena a todo esto y pasiva ante este tipo de abusos. Una sociedad paralizada y carente de conocimiento que, si lo desea, puede hacer frente a esa macro estructura de poder, pues cuenta con recursos suficientes para ello.  Fuente: tercerainformacion.es

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