miércoles, 17 de octubre de 2012

600 millones de pobres en Asia pese al crecimiento económico

Población por debajo del nivel de pobreza
Definición: Las estimaciones nacionales del porcentaje de la población que viven por debajo del nivel de pobreza se basan en encuestas de sub-grupos, con los resultados ponderados por el número de personas en cada grupo. Las definiciones de pobreza varían considerablemente entre las naciones. Por ejemplo, las naciones ricas generalmente emplean normas más generosas de pobreza que las naciones pobres. Clicar en la imagen para ampliar.

Cerca de 600 millones de personas subsisten en Asia bajo el umbral de la pobreza, a pesar del veloz crecimiento de las economías del continente durante las últimas tres décadas, indicó hoy el Banco Asiático de Desarrollo (BAD).
La cifra de pobres, que subsisten con menos de un dólar al día (unos 0,70 euros), representa el 15 por ciento de la población total de Asia, estimada en unos 4.000 millones de habitantes.
En un comunicado, el BAD señaló que para combatir la pobreza, sobre todo el medio rural que es donde se concentra, los Gobiernos de Asia y las instituciones internacionales financieras tienen que promover nuevas estrategias orientadas hacia el desarrollo de la agricultura y su producción.
Por su parte, Joachim Von Braum, director del Instituto de Investigación Político Alimentaria, precisó en el foro organizado por el BAD que "son necesarias nuevos enfoques para promover el crecimiento rural y la agricultura.
Según el BAD, Asia continuará en 2005 siendo el hogar de la mitad de la población que subsista en condiciones de pobreza, a pesar de que está previsto que el continente aporte entonces casi la mitad del producto bruto mundial.
Los expertos han concluido que el rápido crecimiento de las economías de Asia ha contribuido de forma notable al aumento del desequilibrio que ya existe entre los ingresos que percibe la población urbana, y que son mucho mayores que los que tiene la gente del medio rural.
Otro de los retos para elevar los ingresos de los campesinos asiáticos, consiste de acuerdo a los expertos del BAD, en adaptar la producción agrícola a los mercados añadiendo valor a los productos con mayor demanda, como las frutas y verduras.
Pero no bastará con dirigir recursos financieros a las regiones rezagadas para resolver sus problemas. Por ejemplo, los beneficios resultantes de la movilidad laboral no han sido compartidos a la par por los migrantes instruidos y los no instruidos. Los beneficios correspondientes a los trabajadores con aptitudes son mucho mayores, por lo que la movilidad laboral aumenta con la instrucción. La movilidad de los graduados universitarios es mucho mayor que la de los trabajadores sin aptitudes.
La eliminación de los obstáculos a la movilidad humana –como, por ejemplo, la legislación laboral, los programas de asistencia social destinados a Estados determinados y las distorsiones del mercado de la vivienda– debe ser una parte integral del desarrollo. La movilidad humana fomenta el crecimiento y reduce la pobreza. También habilita a grupos tradicionalmente desfavorecidos, en particular las mujeres.
Asimismo, un crecimiento agrícola lento ha limitado las oportunidades económicas de la inmensa mayoría de los pobres de las regiones rezagadas. Las autoridades deben adaptar la agricultura a las nuevas circunstancias de la mundialización, las cadenas de suministro y el aumento de la demanda interna. La crisis de los precios de los alimentos de hace dos años fue una llamada de atención y ha brindado una oportunidad para revisar las políticas agrarias vigentes.
Las políticas de desarrollo regional para fomentar el llamado “crecimiento equitativo” no son una solución, por dos razones: en primer lugar, las pruebas empíricas muestran que la convergencia de la renta por habitante entre las regiones adelantadas y las rezagadas no es una condición necesaria ni suficiente para lograr la reducción de la pobreza y la convergencia social; en segundo lugar, las políticas regionales que fomentan el crecimiento “equilibrado” podrían reducir el crecimiento general, con lo que obstaculizarían la reducción de la pobreza.
El Asia meridional se encuentra en una fase decisiva de su transformación histórica, en la que las disparidades cada vez más prefundas podrían sofocar el propio crecimiento. Si no se abordan mediante medidas directas, toda Asia sufrirá las consecuencias.
 
Fuentes

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