lunes, 17 de septiembre de 2012

Violación de los derechos humanos en Arabia Saudita


El trabajo de una empleada doméstica suele ser duro en todas las latitudes, pero difícilmente llegue a los niveles de explotación que conoció Samia. Esta inmigrante indonesia trabajó desde 2005 para el Consulado de Arabia Saudí en Ginebra por "un sueldo de miseria". Entre otras tareas, sus responsabilidades incluían ocuparse de los hijos pequeños del cónsul del reino exportador de petróleo, Nabil Bin Mohammed al-Saleh. Su jornada de trabajo era de siete días por semana sin límite de horario ni vacaciones. Por dicho trabajo en la riquísima capital diplomática de Suiza, Samia percibía un salario de algo menos de 200 euros.
En un veredicto aplaudido por los medios de comunicación helvéticos, el Tribunal federal condenó ayer al reino de Arabia Saudí y a su Consulado general en Ginebra a indemnizar a la empleada doméstica con 78.000 y 31.000 francos suizos (63.000 y 25.000 euros respectivamente) más intereses retroactivos del 5% a contar desde octubre del 2007.
La decisión de los jueces suizos fue posible tras la fuga de Samia y su hermana menor para pedir refugio en el Sindicato sin Fronteras el pasado 24 de agosto. Esta organización se ocupa del difícil estatus laboral de los trabajadores inmigrantes al servicio de las numerosas legaciones diplomáticas presentes en Ginebra.
"Las condiciones de vida y trabajo de estas mujeres constituyen un claro delito según la legislación suiza", explicó a este diario el abogado Jean-Pierre Garbade, defensor de la causa de Samia. El letrado aclaró que, "explotar una situación de debilidad con un contrato de servicios desproporcionados se puede castigar hasta con cinco años de cárcel". Pero esta no es la primera situación compleja a la que se enfrentan los diplomáticos saudíes. "Ya le ha ocurrido algo similar, con el mismo cónsul, a tres empleados domésticos filipinos. De hecho, la embajada de Arabia Saudí adeuda salarios de colaboradores por más de 700.000 euros", explica Garbade. Deuda millonaria que implica igualmente a personal de cocina, chóferes e incluso contables al servicio de la legación.
"El gran problema en estos casos", continúa explicando el abogado, "es que los diplomáticos gozan de un estatus muy especial. Si no quieren pagar, hay muy poco que se pueda hacer a no ser que se emita una orden de arresto internacional por usura, y solo tras un mandato de la fiscalía. Algo que raramente ocurre en vistas de la inmunidad diplomática y lo delicado de las relaciones internacionales".

Abusos a personal doméstico
Aunque el caso de Samia y la embajada de Arabia Saudí dista mucho de ser una excepción en esta Ginebra internacional en la que tienen su sede organismos como la ONU, la Organización Mundial del Comercio, la Cruz Roja o la Organización Internacional del Trabajo. "Los casos de abusos a empleados domésticos son moneda corriente. Pero no siempre salen a la luz dado que las víctimas tienen pánico de denunciar a sus patrones", explica a EL PAÍS Martine Bagnoud, secretaria sindical responsable de personal doméstico, de hotelería y restauración del Sindicato Interprofesional de Trabajadores y Trabajadoras.
Las razones del miedo son varias, según explica la líder sindical. "Primero, es que sin la "Carta de Legitimación" otorgada por las autoridades y que les autoriza a trabajar en Suiza, no pueden ejercer su profesión aquí. Segundo, se arriesgan a serias represalias, o incluso temen por la vida de sus familiares que siguen en sus países de origen. Los casos de violencia física o psicológica extremas contra personal de servicio no son raros, lamentablemente".
Bagnoud explica que si los trabajadores al servicio de las legaciones extranjeras pierden su empleo disponen de un mes para "colocarse" en otra embajada o consulado. "De no conseguirlo a tiempo, pierden su Carta de Legitimación y deben salir de Suiza. En cierta medida, nos encontramos ante una forma de esclavitud moderna de la que no se habla demasiado por que los diplomáticos tienen alergia a los escándalos públicos. Lo más habitual es que estos casos se resuelvan de manera "amigable" sin llegar a los tribunales".
"Lo cierto es que estos casos de abuso a trabajadores inmigrantes no solo ocurren en embajadas de países del Tercer Mundo", aclara a su vez Luis Cid, sindicalista y fundador del Sindicato Sin Fronteras. "De hecho, hemos denunciado casos similares en representaciones diplomáticas de países de Europa o América del Norte. El caso más increíble fue el de una trabajadora que ganaba la irrisoria cantidad de 10 euros mensuales por jornadas interminables. Nos encontramos ante una forma de trata de seres humanos que es tolerada para no incomodar a los diplomáticos". explica el activista chileno.
Pero a pesar de la prometida indemnización de 88.000 euros, la guerra de Samia está lejos de haber terminado, a pesar de esta batalla ganada. "Ahora comienza el combate penal para que este veredicto no se convierta en papel mojado", concluye Jean-Pierre Garbade.

Sudán sigue esclavizando a los animistas negros y a los cristianos del Sur. Estos han sido diezmados durante muchos años a través de las redadas de esclavos por los árabes musulmanes procedentes del norte y del este, y se resisten al mandato religioso musulmán y la presunta expansión económica, cultural y religiosa que conlleva.
En marzo de 2007, la BBC informaba que las redadas de esclavos "son un rasgo común de la guerra Norte contra Sur de 21 años en Sudán, que terminó en el 2005
La mayoría de estos cristianos y animistas han sido convertidos a la fuerza al Islam, se les ha impuesto nombres musulmanes y prohibido hablar en su lengua materna.

En Mauritania se penalizó “oficialmente” la esclavitud en 2007, pero persiste de facto, y como afirma Bubacar Messaoud, “Es igual que tener ovejas o cabras. Si una mujer es tu esclava, sus descendientes son esclavos”.

Arabia Saudita, país que nunca ha estado “contaminado” por los que el Islam denomina “infieles”, los dhimmies judíos y cristianos desde que Muhammad exterminó a judíos y cristianos, es la tierra en la que el Islam se presenta prístino y puro y sin desviaciones.

Arabia Saudita abrogó “formalmente” la esclavitud el año 1962, pero en realidad mantiene la esclavitud, y los amos pueden golpear hasta la muerta a los esclavos, mayormente esclavas, sin tener que dar cuentas ante los tribunales que aplican la Shari´a, y en el caso formal de que tengan que hacerlo, los propietarios de esclavos contraatacan contra el trabador (esclavo) acusándoles de robo, adulterio, fornicación –en casos de violación-, o brujería.[1]

Los jeques y líderes religiosos musulmanes justifican la esclavitud en que el mismo Muhammad poseyó esclavos y tuvo continuas relaciones sexuales con sus esclavas, y que fue el colonialismo occidental el que forzó al mundo musulmán a abolir la esclavitud. [2]
Recientemente (25 de mayo de 2011) la activista política kuwaití, Salwa Al-Mteiri, ha pedido una ley en su país que permita la compra de prisioneras de guerra con el fin de convertirlas en esclavas sexuales, amparándose en el Corán y que ha recibido la legitimización islámica explícita de muftís y líderes religiosos musulmanes, con el objetivo de evitar la tentación a la juventud musulmana para no cometer adulterio al poder comprar mujeres y niñas esclavas de países cristianos y no-musulmanes a los que los yihadistas han declarado la guerra, poniendo como ejemplo las rusas en Chechenia.[3]
En el pasado, al igual que hoy, la mayor parte de los esclavos en el Islam son no musulmanes que han sido capturados durante un conflicto de Yihad

Si bien es cierto que esta degradante e inhumana “tradición” esclavista no es exclusiva del Islam, no es menos cierto, como recuerda Robert Spencer:
“Este hecho magnifica la ironía de que el Islam se presente a los americanos negros como la alternativa igualitaria a "la religión esclavizante del hombre blanco", el cristianismo. Mientras que los historiadores estiman que el comercio trasatlántico de esclavos, que funcionó entre los siglos XVI y XIX implicó a alrededor de 10,5 millones de personas, el comercio islámico de esclavos en el Sahara, el Mar Rojo y el Océano Índico comenzó en el siglo VII y se prolongó hasta el XIX, implicando a 17 millones de personas.
Y cuando apareció la presión para poner fin al esclavismo, vino del cristianismo al Islam, no al revés.[4]

En el seno del Islam no hay abolicionistas, sino defensores de mantener la esclavitud

El Corán llega a dar permiso al hombre para tener relaciones sexuales con sus niñas esclavas igual que con sus esposas: "Los creyentes deben (eventualmente) ganarse a aquellas que se humillan en sus oraciones; que evitan la charla inútil; que son activas en obras de caridad; que se abstienen del sexo, excepto con aquellos que se les unen en el vínculo marital, o [las cautivas] que posea tu mano derecha, dado que en su caso ellos son libres de culpa …” (Corán 23:1-6). Un musulmán no puede tener relaciones sexuales con una mujer que esté casada con otro hombre - excepto si es una esclava-: "Y todas las mujeres casadas [te están prohibidas] excepto aquellas [cautivas] que posee su mano derecha. Tal es el decreto de Alá sobre ti” (Corán 4:24).
En adelante, no te será lícito tomar otras mujeres, ni cambiar de esposas, aunque te guste su belleza, a excepción de tus esclavas. Alá todo lo observa (Corán 33: 52) [5]

El popular predicar musulmán sunnita Abu Ishaq al-Huwaini [6] afirmó
Si sólo pudiéramos  llevar a cabo una invasión yihadista por lo menos una vez al año o si fuera posible dos o tres veces, entonces mucha gente en la tierra se convertiría en musulmanes. Y si alguien impide que nuestra dawa, o se interpone en nuestro camino, entonces hay que matarlos o tomar como rehenes y confiscar sus riquezas, sus mujeres y sus niños. Estas batallas llenarían los bolsillos de los muyahidines, que podrían regresar a casas con 3 o 4 esclavos, 3 o 4 mujeres y 3 o 4 niños. Esto puede ser un negocio rentable si se multiplica cada cabeza por 300 o 400 dirham. Esto puede ser como refugio financiero para un yihadista  en un momento de necesidad económica, siempre que pueda vender una de estas cabezas  (esclavos).
Abu Ishaq al-Huwaini hizo esas afirmaciones hace unos dieciocho años. Pero debido a que fueron recientemente expuestas, se le invitó a "aclarar" su posición en Hikma TV en mayo de 2011. Él reafirmó, en un lenguaje aún más contundente, que el Islam justifica el saqueo, la esclavitud y violación de los infieles. [7]
Lamentablemente la postura de Abu Ishaq al-Huwaini no es considera radical en el mundo musulmán.  El jeque Gamal Qutb,  Gran Muftí de la Universidad al Azhar, la de mayor autoridad en el mundo del Islam, y reconocida por todo el Islam sunnita y admirada por el chiíta, se negó a responder cuando se le preguntó en directo en televisión si el Islam permite la violación de las mujeres cautivas.
Los juristas musulmanes citan el Corán para justificar la esclavitud sexual al afirmar que el libro sagrado musulmán las denomina ma malakat aymanukum “aquellos que tú posees [esclavos]”
Abu Ishaq al-Huwaini continúa: "Tú vas  al mercado y compra, y ella se convierte en tu pareja legal -aunque sin un contrato, un tutor, o cualquiera de esas cosas, y esto es algo aceptado por los ulemas" y concluye que "cuando quiero una esclava sexual, voy al mercado y elegir la mujer que deseo  y la compro".
Abu Ishaq al-Huwaini mostró la “bondad” del Islam al concluir que el Islam prohíbe a los musulmanes saquear y esclavizar a los musulmanes, aunque sean chiítas, empleando el ejemplo de la guerra entre Irán e Irak asegurando que un iraquí sunita no podía esclavizar, según la Shari´a,  a mujeres iraníes chiítas.[8]

Actualmente (año 2011) se venden esclavas sexuales cristianas en Egipto que van a parar al mercado musulmán de esclavas.[9]

Fuentes católicas han informado en junio de 2011 que en Pakistán se producen más de 700 casos anuales de secuestros y conversiones forzadas al Islam de jóvenes mujeres cristianas que posteriormente son vendidas en el mercado islámico de trata de mujeres de dicho país.[10]

Human Rights Watch ha publicado un informe sobre abusos cometidos a los trabajadores en los Emiratos Árabes Unidos, extrapolable a Arabia Saudita, titulado “Construyendo torres, engañando a los trabajadores“.[11]

En dicho informe se destaca: abuso sexual y violación de mujeres trabajadoras inmigrantes en, tanto en los lugares de trabajo como en las prisiones sauditas por parte de empleadores-amos sauditas. Las trabajadoras asiáticas de Bangladesh, India y Filipinas están obligadas a trabajar de diez a dieciocho horas diarias y a veces toda la noche, y sus amos no les pagan horas extraordinarias. Mujeres asiáticas sub-pagadas, quienes limpiaban hospitales en Yedda, trabajaban doce horas diarias, sin apenas comida ni descanso y estaban confinadas a dormitorios cerrados durante su tiempo libre.
Los y las trabajadoras extranjeros asiáticos reciben denigrantes en el sistema judicial de Arabia Saudita, calificado de criminal.[12]
Sauditas han logrado introducir la esclavitud en los EEUU: un saudí llamado Homaidan Al-Turki, por ejemplo, era condenado en septiembre de 2006 a 27 años de prisión y cadena perpetua por tener a una mujer como su esclava en su casa de Colorado. Por su parte, Al -Turki afirmó ser víctima de prejuicios anti-musulmanes. Decía al jurado: "Miembros del jurado, no estoy aquí para disculparme, puesto que no puedo disculparme por cosas que no hice y por crímenes que no cometí. Este estado ha criminalizado estas costumbres musulmanas básicas”.
Atacar el comportamiento musulmán común ha venido siendo el eje de la fiscalía". Al mes siguiente, una pareja de egipcios residentes al sur de Carolina recibía una multa y penas de cárcel acompañadas de la deportación tras declararse culpables de tener como esclava a una niña de 10 años. Y en enero de 2007, un agregado de la embajada kuwaití en Washington, Walid Al Saleh, y su esposa eran acusados de tener a tres empleadas cristianas del hogar procedente de La India en condiciones de práctica esclavitud en la residencia de al-Saleh en Virginia[13]
Los representantes oficiales de Arabia Saudita en el extranjero continúan aplicando las normas laborales de la Shari´a, para las trabajadoras extranjeras domésticas, con la legitimización del Islam y del Corán ya que las autoridades religiosas saudíes aprueban la esclavitud.
El  jeque Saleh Al-Fawzán declaró recientemente que "la esclavitud es una parte del Islam, y aquel que quiera abolirla es un infiel".[14]

Los diplomáticos saudís también han introducido la esclavitud en Alemania.

Un grupo alemán de los derechos humanos ha acusado públicamente a un diplomático de la Embajada de Arabia Saudita en Berlín por tratar la criada indonesa que trabajaba como esclava. [15]
Dewi Ratnasari, la esclava indonesa que no hablaba alemán, de 30 años de edad, trabajaba 18 horas diarias y los 7 días de la semana, y nunca recibió su salario mensual de 750 €, recibía golpes con palos  y puñetazos por parte de todos los miembros de la familia saudí, entre ellos el hijo de cinco años de edad. El diplomático le había confiscado el pasaporte a su esclava indonesa, [practica normal y legal en Arabia Saudita]

El Instituto Alemán de Derechos Humanos añade, informa Deutsche Welle, que los miembros de la famita saudí no la llamaban por su nombre, sino por la palabra árabe que se utiliza para decir “mierda”.
En Berlin cada año se ven de 5 a 10 casos de esclavas en el  personal doméstico del cuerpo diplomático de países árabes.

El abogado de la diplomacia saudí, Philipp von Berg, negó las acusaciones, y ha dicho que sólo pueden ser juzgados en Arabia Saudita por la inmunidad diplomática de la Embajada de Arabia Saudita.[16]

La ley de Arabia Saudita permite que los saudis, amos y propietarios de “trabajadores”  procedentes de países asiáticos, puedan confiscarles los pasaportes, sin los cuales no se les permite ningún desplazamiento por el país, ni se les autoriza volver a su país de origen.
Esto junto a la barrera idiomática, el desconocimiento del árabe, y el control policial al que están sometidas las mujeres –que no pueden desplazarse sin la autorización de sus amos-propietarios, no permite a estas mujeres asiáticas pedir asilo en sus embajadas respectivas.

La Shari´a en Arabia Saudita no sanciona a los saudís que maltratan físicamente a sus “formalmente” trabajadores, pero en realidad esclavos. Hay numerosos relatos de torturas cometidos contra las mujeres-esclavas del servicio doméstico por sus dueñas saudís.

Estas esclavas tienen que obedecer absolutamente a sus amos, y en caso de maltratos físicos, práctica muy extendida en la sociedad árabe, están obligadas a acatarlos [a sus amos] sin protestar.
En caso de que protesten, son sometidas a más disciplina y tortura física por parte de sus propietarios saudís.

La  “criada”-esclava ceilandesa Ariyawathi, de 50 años de edad, se le tuvo que extraer 24 clavos, agujas y alfileres que su propietario-empleador- le clavaban en el cuerpo cuando la pobre mujer intentaba descansar de su trabajo.[17]

Algunas de ellas mueren por las torturas de sus amos y amas saudís, como la indonesa Kikim Komalasari, de 36 años de edad, cuyo cuerpo fue arrojado en una carretera.[18]

Darwasih Udin, mujer indonesa de 37 años, fue asesinada por sus propietarios al golpearla brutalmente en la cabeza y otras partes del cuerpo. También algunas mujeres-esclavas son “encontradas” ahorcadas en el baño de sus propietarios saudís.[19]

Para evitar morir por las torturas que les infringen sus “amorosos” propietarios, alguna de estas mujeres esclavas ha llegado a defenderse para evitar ser asesinadas, llegando a matar al mal tratador esclavista, como el caso de Ruyati Binti Sapubi, criada indonesa que ha sido recientemente decapitada, lo que ha provocado quejas diplomáticas de Indonesia.[20]

La mayor parte de los ejecutados en Arabia Saudita son extranjeros, a los que no les puede asistir ningún letrado, y no conocen la lengua árabe, y no pueden tener ningún traductor en el juicio.
En estos momentos hay 23 trabajadores –esclavos- indonesios en el corredor de la muerte en Arabia Saudita.

Indonesia es el país con mayor población musulmana del mundo, 240 millones de habitantes.

Los saudís tratan a sus correligionarios indonesios y de otros países musulmanes asiáticos como la Shari´a les autoriza.
Los no-musulmanes occidentales que viven en Arabia Saudita son los profesionales cualificados, que reciben altos sueldos y viven aislados del resto de la población, y que hacen que pueda hacer funcionar el país.                                               
Los sauditas no tienen personal propio cualificado.
Muchos de los ejecutivos sauditas son analfabetos. El diario al-Hayat informó en febreo de 2008 citando un estudio gubernamental del Departamento de Estadística del Ministerio de Economía y Planeamiento de Arabia Saudita, que este país tiene 1.667 gerentes analfabetos.[21]
En Europa y Occidente hay una dura competencia entre titulados con excelentes C.V., y en España muchísimos de ellos son mileuristas. En Arabia Saudita la elite gobernante destaca por su gran formación: ¡formación en el Corán y en petróleo en el subsuelo!
El trato del saudi hacia el odiado infiel es diferente con respecto a los trabajadores no cualificados, al no tener que trabajar en el servicio doméstico ni en la construcción como obreros no-cualificados.

El pueblo musulmán indonesio es correligionario y amigo del de Arabia Saudita, y los cristianos y judíos son considerados infieles. El odio al no musulmán está legitimizado por el Islam. En Arabia Saudita, los judíos son considerados descendientes de los monos, y los cristianos de los cerdos.

Un libro de texto de Arabia Saudita para estudiantes de octavo grado explica por qué los judíos y cristianos fueron maldecidos por Alá y convertidos en monos y cerdos. Citando a Surat Al-Maida, Verso 60, la lección explica que los judíos y cristianos han pecado aceptando el politeísmo y por consiguiente han incurrido en la ira de Alá. Para castigarlos, Alá los ha convertido en monos y cerdos.[22]

¿Cómo sería en Arabia Saudita el trato hacia obreros y mujeres no-musulmanes del servicio doméstico occidentales -“infieles” dhimmis-, si los países occidentales fueran débiles económica, técnico-científica, y militarmente?


[1] http://www.thejakartaglobe.com/home/indonesia-slams-saudi-manners-in-execution-row/448672

[2] Corán 33:50: ¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes -ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso.

http://layijadeneurabia.com/2007/08/17/denunciar-la-esclavitud-es-un-ataque-al-islam/

[3] ¿Feministas o corderas? por Eduard Yitzhak http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=16163&mes=&ano
http://mujercristianaylatina.wordpress.com/2011/06/26/%C2%BFfeministas-o-corderas-por-eduard-yitzhak/
http://blogs.periodistadigital.com/totalitarismo.php/2011/06/22/ifeministas-o-corderas-por-eduard-yitzha

[4] http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=1889

http://independent.typepad.com/elindependent/2007/08/la-constancia-d.html

[5] Corán 23:11-6: Bienaventurados los creyentes, que hacen su azalá con humildad, que evitan el vaniloquio, que dan el azaque, que se abstienen de comercio carnal, salvo con sus esposas o con sus esclavas en cuyo caso no incurren en reproche,

Corán 4:23-24: En adelante, os están prohibidas … Y las mujeres casadas, a menos que sean esclavas vuestras. …

















Yemen y Oman abolieron la esclavitud “teóricamente” en 1970.

Níger en 2004, aunque se estima que sigue actualmente habiendo un millón de esclavos.
Los esclavos son alimentados, con frecuencia violados, y tratados generalmente como animales. Hilary Andersson, de la BBC, informaba desde Níger en febrero de 2005: "Los propietarios de esclavos animan a los esclavos a reproducirse con el fin de incrementar sus filas, en ocasiones llegando a determinar cuándo tienen relaciones sexuales. Tratan a los esclavos igual que a sus rebaños… Existen casos documentados de esclavos desnudados delante de sus familias con el fin de humillar, o de esclavas sexuales violadas por sus propietarios, y hasta esclavos varones castrados como castigo por sus propietarios”.

Fuentes  

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