lunes, 17 de septiembre de 2012

Quemarse a lo bonzo


Hòa thượng Thích Quảng Ðức nacido como Lâm Văn Tức, 1897 – 11 de junio de 1963) fue un monje budista mahāyāna vietnamita que se quemó hasta morir en una calle muy transitada de Saigón el 11 de junio de 1963. Thích Quảng Đức lo hizo en señal de protesta contra las persecuciones que sufrían los budistas por parte del gobierno de Ngô Đình Diệm. Las fotografías del hecho dieron la vuelta al mundo y sirvieron para cuestionar las políticas adoptadas por el régimen de Diệm.

Malcolm Browne ganó un premio Pulitzer por la fotografía del monje, y David Halberstam, realizó un informe sobre el hecho. Después de su funeral, en el que sus restos fueron finalmente reducidos a cenizas, el corazón de Quang Duc no se quemó, siendo recuperado y atesorado como una reliquia.

Este hecho fue tomado como un símbolo de su compasión y llevó a los budistas vietnamitas a honrarlo como bodhisattva.

El acto de Thích Quảng Đức incrementó la presión internacional contra Diệm, por lo que anunció diversas reformas con la intención de apaciguar a los budistas. Sin embargo, estas medidas no fueron implementadas del todo, generando un deterioro en la disputa. Las protestas continuaron, y las Fuerzas Especiales, leales al hermano de Diệm, Ngô Ðình Nhu, atacaron varias pagodas budistas causando numerosas muertes. Varios monjes siguieron el ejemplo de Thích Quảng Đức y se quemaron hasta la muerte. Finalmente, un golpe de estado derrocó y asesinó a Diệm en noviembre. La inmolación fue vista como un momento crucial dentro de la crisis vietnamita, la cual conllevó a un cambio en el régimen.

La reiterada práctica de este sacrificio por parte de los monjes budistas (también llamados bonzos) conllevó a que el acto fuese conocido como «quemarse a lo bonzo» o «suicidarse a lo bonzo».

as últimas palabras de Thích Quảng Đức quedaron registradas en una carta que escribió antes de suicidarse:

-"Antes de cerrar los ojos y dirigirme hacia la figura de Buda, suplico respetuosamente al presidente Ngô Đình Diệm que tenga compasión de los habitantes de la nación y que desarrolle una igualdad religiosa que mantenga la fuerza de la patria para siempre. Llamo a los venerables, reverendos, miembros de la sangha y predicadores budistas para que se organicen y hagan sacrificios con el objetivo de proteger el budismo."

El periodista David Halberstam escribió:

-"Iba a ver la escena de nuevo, pero una vez fue suficiente. Las llamas venían de un ser humano; su cuerpo se marchitaba y secaba lentamente, su cabeza se ennegrecía y carbonizaba. Sentía en el aire el olor de la carne humana quemándose; los seres humanos se queman sorprendentemente rápido. Detrás de mí pude escuchar los sollozos de los vietnamitas que se reunían alrededor. Estaba demasiado horrorizado para llorar, demasiado confundido para tomar notas o hacer preguntas, demasiado desconcertado incluso para pensar... Mientras se quemaba no movió ni un músculo, no pronunció ni un sonido, su compostura contrastaba con los lamentos de las personas a su alrededor."

Los bomberos y policías que intentaron llegar a la escena fueron retrasados por la multitud de budistas que rodeaba el lugar.

Uno de los policías se arrojó al suelo frente a Thích Quảng Đức, realizando una reverencia.La mayoría de los testigos se mantuvieron en silencio, mientras que el resto sollozaba o rezaba.

Varios sacerdotes y religiosos, al igual que algunos transeúntes, hicieron reverencias frente al monje en llamas. Mientras esto ocurría, un monje repetía en vietnamita e inglés con un micrófono:

«Un sacerdote budista se ha quemado hasta la muerte. Un sacerdote budista se ha convertido en mártir».

Después de aproximadamente 10 minutos, el cuerpo de Thích Quảng Đức cayó y el fuego bajó su intensidad. Un grupo de monjes se acercó al cadáver y lo cubrió con túnicas amarillas, lo levantaron e intentaron meterlo a un ataúd, pero sus extremidades no se doblaban, por lo que uno de los brazos sobresalía mientras llevaban el ataúd a la pagoda de Xa Loi, ubicada en el centro de Saigón. Fuera de la pagoda, desplegaron pancartas escritas en inglés y vietnamita con las palabras:

«Un monje budista se ha quemado en favor de nuestras peticiones».

Cerca de mil monjes se reunieron en la pagoda, mientras una multitud de estudiantes hacía una barrera humana fuera del edificio; cuando la reunión finalizó, se dirigieron al lugar del sacrificio. La policía bloqueó el lugar, y arrestó a treinta religiosas y seis monjes que estaban rezando en la calle frente a la pagoda.
— con Carlos Otero.

En Europa, como consecuencia de la crisis. Roma. (Efe).-

Un hombre italiano de unos 50 años se encuentra en estado grave tras quemarse a lo bonzo ante la sede de la Cámara de los Diputados en Roma, informan hoy los medios de comunicación locales. Por el momento, no se conocen con certeza los motivos que le llevaron a cometer este acto, aunque, según las fuentes, el hombre, que es viudo, se encontraba en un momento delicado debido a las dificultades financieras que atravesaba tras la pérdida de su puesto de trabajo hace dos meses y por una disputa familiar a raíz de una herencia. Los hechos sucedieron durante la pasada noche, cuando el hombre roció su cuerpo con líquido inflamable y después se prendió fuego con un mechero. El hombre, que sufre quemaduras en cerca del 85% de su cuerpo, fue socorrido de urgencia por los Carabineros (policía militarizada) y trasladado al hospital San Eugenio de la capital italiana, donde se encuentra ingresado con pronóstico reservado. En Italia se ha incrementado el número de suicidios vinculados a la crisis económica y entre febrero y abril de este año, según los datos que barajaban los medios de comunicación, al menos una treintena de empresarios se suicidaron en el país. Fuente: www.lavanguardia.com

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