sábado, 15 de septiembre de 2012

La vida en Sudáfrica durante el Apartheid


En 1652 un grupo de colonos holandeses se estableció en lo que luego sería Ciudad del Cabo. Más tarde, el territorio se convirtió en colonia británica. Los descendientes de holandeses (afrikaners o boers) se enfrentaron en sucesivas guerras con los ingleses. Finalmente los británicos resultaron victoriosos pero les concedieron a los boers poderes y libertades sobre el territorio concediéndoles un autogobierno (recién en 1961 se declaró la República de Sudáfrica separada del Commonwealth). Los grandes excluidos en esta “paz” fueron los negros.

En 1948 el Partido Nacional (el partido nacionalista racista de los afrikaners) llegó al poder y codificó la segregación e injusticia social que ya existía en el país. Esta política llevó el nombre de  “Apartheid”; la palabra significa separación en la lengua afrikáner. Su objetivo era la implementación sistemática de segregación a los grupos étnicos de la región (bantúes, mestizos y asiáticos) mediante la creación de un cuerpo legal específico. Por medio de estas leyes, se privó a los negros del voto, de su libre circulación por el territorio nacional y prohibió todo tipo de interacción racial, desde los matrimonios y las relaciones sexuales interraciales, hasta el uso compartido de baños, escuelas, playas y transporte público. Los carteles que indicaban "sólo para blancos" y "sólo para no blancos"  ayudaban a hacer más efectiva la medida.

Entre este cuerpo legal, cabe destacar tres leyes específicas promulgadas en 1950. La primera, la "Population Registration Act”, dictaminó que cada africano debía se clasificado según su origen racial. La segunda, la “Group Areas Act”, instituyó la delimitación de espacios territoriales según aquellas clasificaciones de los grupos raciales. Por medio de estas leyes se expulsó a los negros a “áreas de reserva” (los “townships”), verdaderos guethos donde las condiciones de vida eran deplorables. La tercera fue la “Ley de pases” que prohibía la libre circulación de los negros fuera de sus “áreas de reserva”: los negros debían portar en todo momento su documento - donde estaba registrada la zona donde debía residir - y la autorización para acceder a otras zonas para ir a trabajar.

Entre 1960 y 1980 el gobierno forzó a la población negra (3 millones y medio de africanos) a reubicarse en estos townships. El caso más resonante de reubicación se produjo en Johannesburgo cuando 60.000 habitantes negros fueron reasignados a la zona de Soweto (South Western Township). Las condiciones de vida en Soweto eran lamentables: las casas eran de construcción precaria, no tenían agua potable ni electricidad.

Fuentes
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario