domingo, 16 de septiembre de 2012

Fragmento de una carta de Simone Weill a Georges Bernaros [¿1938?]


"Cuando se sabe que es posible matar sin arriesgarse a un castigo ni reprobación, se mata: o al menos se rodea de noticias alentadoras a aquellos que matan. Si por casualidad se experimenta primero cierto desagrado, se calla y pronto se lo sofoca por miedo a parecer que se carece de virilidad. Hay ahí una incitación, una ebriedad a la que es imposible resistirse sin la fuerza de ánimo que me parece excepcional, puesto que no la he encontrado en ninguna parte. He encontrado en cambio franceses pacíficos, que hasta ese momento yo no despreciaba, a los que no se les habría ocurrido ir por sí mismos a matar, pero que se sumergían en esa atmósfera impregnada de sangre con un visible placer. Nunca podré sentir por ellos, en el futuro, ninguna estima". Fuente: devakelsey

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