viernes, 22 de junio de 2012

La deportación de los judíos de Bulgaria

Título original de la edición búlgara:
Депортацията на евреите от Вардарска Македония и Беломорието - факти и митове.
Sofía 2012

PERFACIO
Por Samuel Artidi

Atribuir toda la responsabilidad a Bulgaria para la deportación de los judíos de Macedonia y Tracia es un fenómeno que se observa en dos diferentes etapas. Curiosamente, entre estos períodos hay una diferencia de cuatro décadas.
Durante la Segunda Guerra Mundial en Bulgaria hay tres fenómenos desconocidos en otros de los países aliados del Reich Alemán:
  1. Bulgaria no envía a su ejército en el frente oriental;
  2. Bulgaria no ha roto relaciones diplomáticas con la URSS;
  3. Ninguno de los Judíos, dentro de las antiguas fronteras de Bulgaria ha sido enviado a los campos de exterminio.
Esta sabia política es guiada por el rey Boris III, que gestiona a través de un régimen personal. Como resultado de esta política, el tambor de la guerra no ha pasado por Bulgaria.
El gobierno de Sofía envió tres cuerpos militares a Grecia y Yugoslavia. Las víctimas son muy pocas, comparadas con las pérdidas que podrían ocurrir si el ejército búlgaro hubiese sido enviado al frente oriental. La industria en la retaguardia trabajaba para el frente, e incluso mucha gente "acumulaba dinero". Después del 09.09.1944, la población búlgara honró la memoria del monarca, que había sido envenenado por Hitler. El nuevo régimen comunista urgentemente tenía que teñir de negro la imagen del rey Boris III. Así que se inventó una leyenda, para un rey antisemita, vampiro y perseguidor de los Judíos.

La acusación más efectiva de Bulgaria podría ser el Holocausto de los Judíos de Tracia y Macedonia, sin siquiera mencionarse la presencia de Wehrmacht y de Gestapo, en estas tierras. Judíos de la sección judía del Frente de la Patria dieron una coartada a sus compañeros los comunistas búlgaros, transformados en los socialistas en nuestro tiempo.
Pasan más de cuarenta años. En las orillas del Vardar no es sólo Jovanka que blanqueaba el lienzo, sino las ex - udbadzhii inventan un nuevo estado llamado Macedonia, un nuevo lenguaje y una nueva historia. Los mártires son la mejor aleación para un pueblo nuevo e inventado. En él, los judíos son en realidad macedonios enviados a una muerte horrible por un monarca cruel búlgaro. Para este propósito se distorsionaran hechos, se falsifica la historia, en la discusión se emplea la más barata demagogia. Los "acusadores" macedonios de Bulgaria, manejan la misma técnica de los "historiadores", graduados en la escuela de Zhdanov.
Últimamente se lleva a cabo una terrible campaña anti búlgara, en el mundo entero, con unas acusaciones inventados en contra de Bulgaria en relación con el Holocausto en Macedonia de Vardar y de la región del Egeo en 1943. Encabezan esta campaña judíos serbios y griegos. Le hacen coro también judíos búlgaros desde el espacio izquierdo. Sin embargo, los más importantes dirigentes del coro son los antiguos udbadzhii de Skopje.
Justo en contra de esta campaña bien organizada, sale Spas Tashev con su análisis bien forrado de datos y documentos. Mi padre Beniyamin Arditi me ha enseñado, que precisamente así se escribe la historia. Todos los otros escritos son pura política y periodismo. Los "Historiadores" de Skopje ignoran los hechos. Para ellos, la salvación de 48000 judíos búlgaros, es un hecho desconocido y sin importancia. De la manera más diligente y con conciencia, Spas Tashev, ha recogido materiales históricos, algunos ya conocidos y otros desconocidos hasta ahora.
Teniendo en cuenta la triste realidad de los 45 años pasados de la dictadura comunista y nihilismo nacional en Bulgaria y de los más de 20 años de la transición poco clara desde el comunismo a la democracia, por fin podemos decir que este libro pone el dedo en la llaga. ¿Quién no sabe, quien no conoce el dato, que en las "nuevas tierras", no la administración búlgara, sino los alemanes eran los amos? Todos saben que los judíos en Tracia y Macedonia no eran ciudadanos búlgaros, sino respectivamente ciudadanos de Grecia y Serbia, es decir de los países, derrotados y ocupados por Hitler. De estas cuestiones, búlgaros y judíos piensan y susurran secretamente, pero no se atreven a hablar, tampoco a protestar. Spas Tashev finalmente levanta el velo. En la polémica con los acusadores de Bulgaria, él comprueba los siguientes puntos:
  • La ley antijudía para proteger la nación, se impone, por las autoridades alemanas, después de una gran resistencia del rey Boris.
  • Mientras los judíos del Dobrudja del Sur obtienen ciudadanía búlgara, bajo la presión alemana, los judíos de Tracia y Macedonia, siguen siendo ciudadanos serbios y griegos.
  • La adhesión de Bulgaria al pacto Tripartito es impuesto por los alemanes después de la resistencia del rey Boris.
  • El desembarco del mariscal List en el río Danubio en Rouse, es una violación de la soberanía de Bulgaria. De hecho el país esta ocupado, pero aparentemente sigue teniendo una gestión independiente.
  • El Wehrmacht invade y conquista Yugoslavia y Grecia. La primera ocupación es la más importante vista desde el punto del derecho internacional.
  • El ejército búlgaro en las "tierras nuevas", está sujeto a mando alemán.
  • La anexión de Tracia y Macedonia, como está presentado por el gobierno de Bogdan Filov no es reconocido por los alemanes. Ellos ven estas tierras como su zona de ocupación con administración civil temporal búlgara.
  • Las tropas nazis permanecen en el mar Egeo y en Macedonia de Vardar a partir de 1941 hasta su retirada en septiembre – octubre de 1944. Ambas áreas entran en la jurisdicción mixta búlgara-alemana.
  • La población judía en las "tierras nuevas", no integra los grupos de trabajo como los judíos de la Vieja Bulgaria. Así que se los trata como judíos "extraños".
  • El destino de la población judía en ambas áreas es decidida por los alemanes a través de la Embajada de Alemania en Sofía, donde se desempeñaron sus emisarios Daneker y Beckerle.
  • El motor de la deportación es Adolf Beckerle, el embajador alemán en Sofía, que entra en negociaciones sobre el tema, con las autoridades búlgaras.
  • La famosa Conferencia de Wannsee estipula que en Bulgaria hay 48.000 Judíos - tanto como hay Judíos en la Vieja Bulgaria. Los judíos de las "nuevas tierras" no son considerados como Judíos de Bulgaria.
  • Los aliados lograron engañar a Hitler de que su desembarco se realizará en Grecia. La 7-ma. división búlgara en el norte de Grecia pasa bajo el mando alemán. Mientras tanto, los alemanes consideran la Macedonia de Vardar como una región de la ex República de Serbia.
  • El famoso acuerdo de Belev - Dannecker ha sido falsificada por el Comisionado para los Asuntos judíos Belev. Detrás de esta falsificación está el deseo de Belev de deportar a 8600 Judíos de Bulgaria. Así que el Gobierno búlgaro nunca ha tomado la decisión de expulsar a judíos con ciudadanía búlgara. El acuerdo es una grave falsificación.
  • Belev actúa bajo la dirección directa alemana. Él recibe las órdenes de Adolf Beckerle y no de los directivos del Ministerio de trabajos interiores. Macedonia y Tracia son zonas militares y están bajo el mando alemán.
  • La guardia de los trenes que transportaban a los desgraciados hacia Polonia es alemana y no búlgara. Las tres deportaciones desde Macedonia a Polonia son acompañadas por soldados y policías alemanes, bajo el mando de oficiales alemanes. Spas Tashev adjunta fotos originales, que muestran convincentemente esto.
  • Adolf Beckerle fue detenido por el Ejército Rojo. Fue enviado a la famosa prisión Lubianka en Moscú. Ahí él admite que la deportación de los judíos de Macedonia y de Tracia se logra mediante la presión sobre las autoridades búlgaras.
  • La resistencia macedonia no hace ningún intento de atacar el campamento de tránsito de deportación "Monopol" en Skopje. Los famosos guerrilleros de Tito ni siquiera movían un dedo para atacar los trenes que pasan a través de Serbia por la misma ruta hacia los campos de "la muerte". Se adjuntan imágenes, que muestran claramente los soldados alemanes, participando en los desalojos y en la seguridad de los convoyes.
  • Sólo los búlgaros salvan judíos. Ver la salvación de Skender Bey - Rafael Kamhi en Salónica. El rey Boris envía a su ayudante personal para ponerlo en libertad y traerlo a Sofía. Para proteger a los judíos también trabajan los activistas de VMRO en Skopje.
  • El arzobispo de Sofia- Stefan había dicho en la reunión del Santo Sínodo que para los judíos egeos, la intervención de la iglesia no fue eficaz, porque ellos fueron tratados como extranjeros y no como ciudadanos búlgaros. Estas son las palabras del sacerdote, que vivió en aquella época, sin la influencia posterior de "historiadores", nacidos después de 1945.
Añadiré dos nuevos argumentos, apoyando la opinión expresada por Spas Tashev.
Se trata del famoso acuerdo Belev - Dannecker. El párrafo 4 dice: "Para cada transporte prepararé una lista de las personas que lo integran, cada lista contendrá el nombre, los apellidos, la fecha y el lugar de nacimiento, el último domicilio y la ocupación de los judíos, por triplicado. Dos copias para los alemanes que acompañan el transporte y otro para el representante alemán en Sofía". Las relaciones Belev-Danneker son muy claros. Belev es el criado y Dannecker era el amo. El Comisionado trabaja directamente con las SS, las autoridades búlgaras son colocadas ante un hecho terminado.
El ministro plenipotenciario de Alemania en Sofía Adolf Beckerle es un ex policía y reñidor. En Bulgaria, en 1992 se publicó su diario. Aquí está lo que leemos en la página 46: "Yo sé que el Reich ha emitido un nuevo mapa, en el cual Bulgaria está marcada como un país neutral, y las tierras liberadas - como ocupadas por nosotros". Finalmente los alemanes admiten. Aquí tenemos una prueba clara de los verdaderos amos de la Tracia del Egeo y de la Macedonia de Vardar. Estas tierras son alemanas, y no búlgaras, como pretende la propaganda falsa de Bogdan Filov. Los acusadores de Bulgaria hasta el día de hoy no reconocen el hecho de que las "nuevas tierras" son las áreas ocupadas por la Wehrmacht. El ocupador alemán está haciendo ahí lo que quiere, incluyendo la expulsión de los judíos locales hacia los confines del este del Reich.
Hasta el día de hoy se llevan a cabo discusiones del asunto: si Bulgaria podría salvar a los judíos de Tracia y de Macedonia. Dobrudja fue anexada por Bulgaria en virtud del derecho internacional. Ahí los judíos recibieron la ciudadanía búlgara y por eso ahí no hubo Holocausto. Vamos a hacer una breve revisión de la situación de Bulgaria en la víspera de 1941. Los "creadores" de la historia anti búlgara no han vivido en aquel entonces y cometen algunos errores fatales. Ellos no dicen que Bulgaria es un país pequeño y débil. El ejército búlgaro es valiente pero mal armado. Un Estado de esta índole no puede determinar quién va a gobernar el mundo, si los demócratas, si los nazis o los bolcheviques. Bulgaria ha padecido dos catástrofes nacionales y el rey Boris III estaba tratando de evitar una nueva catástrofe. Bulgaria es, de hecho, un vasallo de Alemania, con una gestión solo aparentemente independiente. El principal mando militar alemán se encuentra en el parque "Borisova gradina", que está a cinco minutos del palacio. Gestapo, incluso esta preparando un golpe de estado contra el gobierno con los miembros de la Legión y Ratniks.
Tracia y Macedonia fueron tomadas principalmente por el ejército alemán, sin la intervención militar búlgara. Los alemanes son dueños de la situación y consideran que los judíos en estas regiones son "suyos". Fíjense en el testimonio de Liliana Panitza, la secretaria privada del comisionado Belev.
Me dirijo personalmente a todas las personas honestas que están interesadas en historia de la expulsión de mis hermanos de Skopje, Bitola, Serres y Kavala. Una vez que objetivamente se considere la situación política de aquella época, ¿cómo se puede acusar a Bulgaria y pretender que asume la responsabilidad de esta tragedia, de esta desgracia llamada holocausto? Efectivamente el ejército búlgaro y la policía, junto con los nazis, participó en el proceso de deportación. Los soldados y los policías eran cabezas huecas, jóvenes, instigados por la falsa propaganda de los agentes alemanes, Filov, Gabrovski y Belev. Pero por cada uno de ellos, había cientos de búlgaros honestos que, al mismo tiempo, ayudaban a los judíos de la vieja Bulgaria. Culpar a Bulgaria por el Holocausto en las "nuevas tierras" es una gran traición en cuanto a estos búlgaros nobles. Menospreciar la actividad de grandes búlgaros como Liliana Panista, el arzobispo Stefan, el arzobispo Kiril, Dimitar Peshev, Vladimir Kurtev, Nicolás Mushanov, Dimo Kazasov y muchos otros que ayudaron a los judíos, es una vergüenza y deshonra.
Los personajes que quieran atar al palo de la deshonra a Bulgaria y al pueblo búlgaro, no tienen en cuenta la participación estratégica y efectiva nazi en el Holocausto en la región del Egeo y la Macedonia. Ellos exculpan a los verdaderos criminales. Hitler, Eichmann y Beckerle. Sin comprender, ellos se convierten en colaboradores de la rehabilitación de las bestias de Berlín.
Yo soy un hijo fiel del pueblo judío y he dudado mucho en aceptar la misión de escribir el prefacio de este ensayo científico de Spas Tashev. Todos los judíos de Giumurdjina, Drama, Kavala, Xanthi, Seres, Dede-Agach, Skopje, Bitola, Shtip etc., eran mis hijos, mis antepasados, mis abuelos, mis padres, mis madres, mis hermanos, mis hermanas, mis primos… Por ellos, lloro en silencio en las noches largas. Estos hermanos y hermanas, pudieron ser salvados en 1943, pero prácticamente no había quien los salvara. El ejercito griego y el serbio, se derrumbaron durante las dos semanas de actividad militar. El rey de Serbia y el de Grecia, huyeron a Londres. Hoy en 2012, nadie los puede salvar, pero lo que sí podemos salvar es la verdad histórica. Mis familiares eran también los judíos de Salónica, Atenas, Belgrado, Bucarest, Praga, Budapest, Roma, Paris, etc. También por ellos lloro en silencio. Por la desgracia de estos judíos, los enemigos de Bulgaria, no se interesan para nada. Por ellos, los asesinos de los búlgaros, no derraman lágrimas. De su muerte, no se puede acumular capital político. Hitler juntó seis millones de judíos en toda Europa, sin la ayuda del rey Boris III y con esto ha demostrado que incluso si los búlgaros negaban su cooperación en la deportación, los resultados serían los mismos. Justamente por esta desvergonzada hipocresía de los asesinos de búlgaros, he decidido aceptar la propuesta de Spas Tashev y he escrito estas palabras. 

2ª parte
En los últimos 20 años, la ciencia histórica búlgara, ha aclarado con relativa objetividad, las cuestiones, relacionados con la presión de los nazis para la creación en Bulgaria, durante la Segunda guerra mundial, de una legislación anti judía, como también los giros en su aplicación, y en consecuencia de esto se ha llegado a la salvación de 50 mil judíos búlgaros. En similar dirección hay algunas ediciones de autores judíos búlgaros y extranjeros. El principal objeto de análisis en estas ediciones son, sin embargo, los judíos búlgaros, es decir, quienes fueron ciudadanos búlgaros. Muy parcialmente está visto el problema de la política de búlgara en cuanto a los judíos en Macedonia de Vardar y la región del Egeo - territorios, que Bulgaria ha administrado desde fines de abril de 1941, hasta comienzos de septiembre de 1944.
Este problema inexplorado de la historiografía búlgara ha creado en un nicho que está ocupado por las publicaciones macedonias y griegas, en las cuales, dependiendo de la conyuctura política en la fecha de la expedición, en distinto grado se adoptan declaraciones antibúlgaras, llegando a veces a una completa distorsión de la verdad histórica. De estas publicaciones en los años se ha dado una visibilidad diferente que ha servido a objetivos específicos políticos y sobre todo de política exterior, especialmente en campañas. A estos problemas está dedicado el estudio.

La adhesión de Bulgaria al pacto Tripartito

El 23 de enero de 1941 en Bulgaria, entra en vigor la Ley para la protección de la Nación (LPN).[1] No obstante ser contraria a la Constitución de Tarnovo, he sido promulgada bajo la presión de Hitler y está copiada de las leyes nazis de Nuremberg.* Sobre la presión externa y la resistencia del rey Boris III, contra el LPN, escribe en su diario el asesor del rey Lubomir Lulchev y transmite la opinión del Jefe de Estado: "He retrasado mucho y no querría que nosotros también hagamos esto, pero ahora cuando ya lo tengan en Rumania, Hungría e incluso en Francia, he decidido que es mejor que lo hagamos nosotros voluntariamente, antes de que nos lo impongan. Esto, por supuesto, es mejor, pero que sea justo y que cierra la puerta para la arbitrariedad".[2] Con respecto a la LPN por el ex fiscal nacional de la Sala Séptima (antisemitismo) del llamado Tribunal del Pueblo Eli Baruch, después de su reasentamiento en Israel, escribe en 1960 en Tel Aviv: "las autoridades alemanas... impusieron al gobierno búlgaro... una legislación racista".[3]
La segunda parte de la ley (LPN) se titula "Para las personas de origen judío". En el Art. 21, Párr. А) se prohíbe a las personas de origen judío ser aceptados como ciudadanos búlgaros. Esta disposición se refiere a futuras naturalizaciones, mientras que los judíos en Bulgaria lo son con derechos adquiridos y conservan su ciudadanía búlgara. La disposición del Art. 21, Párr. А) resultará decisiva y con consecuencias mortales en la determinación del destino de la población judía en la Macedonia del Vardar y de Tracia después del abril de 1941. Sin embargo, en el mes de enero del mismo año, este problema no estaba en el orden del día.


Art. 21, Párr.
А) de la Ley para la protección de la Nación que prohíbe a las personas de origen judío ser aceptados en el futuro como ciudadanos búlgaros.

En el 28 de octubre de 1940 se inicia la guerra italo-griega. A pesar de las expectativas de una victoria fácil para Mussolini, las operaciones militares no se desarrollan según el plan de los italianos y se alargan en el tiempo. Esto exige que la Alemania nazi apoye a su aliado del Eje y el 1 de marzo de 1941 declara la guerra a Grecia.
El mismo día en Viena, Bulgaria se une al Pacto Tripartito. Los preparativos para la adhesión se inician a principios de 1941, pero finalmente se concreta bajo las condiciones de fuerte presión alemana y de resistencia por parte del rey Boris III. Esta resistencia ha sido documentada en el diario del Primer Ministro Bogdan Filov, que después de su regreso de la reunión con Hitler el 4 de enero de 1941 informa al rey, cuya reacción fue la siguiente: "En un principio, el Rey dijo que prefería abdicar o que nos arrojemos en los brazos de Rusia, a pesar de convertirnos en bolsheviques. El pensaba... ¿qué pasará con la gente?".[4] En sus memorias, el Vicepresidente de la Asamblea Nacional, escribe: "Cuando se esperaba lo inevitable- la entrada a Bulgaria de las tropas extranjeras (de Hitler, nota del autor) y sobre todo en una guerra crucial, se tenia que decidir en qué cantidad entrarán estas tropas".[5]
Lo particular del caso es que las tropas alemanas comenzaron a entrar a Bulgaria en el 1 de marzo de 1941 a las 12:01, y la firma del tratado de adhesión se celebra recién a las 16.30 horas. Aún más paradójico es que la Asamblea Nacionalde Bulgaria es convocada para ratificar el contrato, el día siguiente, 2 de marzo de 1941, cuando las tropas alemanas ya cruzaron todo el país.[6] Desde el punto de vista del derecho internacional esto significa no respetar la soberanía de Bulgaria por parte de Hitler. Una mención especial a este hecho hace el ex Fiscal nacional - Eli Baruch, quien en el 1960 en Tel Aviv, escribió: "Las autoridades alemanas... ocuparonBulgaria".[7] Otro analista judío de esta época escribe: "Bulgaria era un país ocupado con el privilegio de una apariencia de gobierno independiente, una condición necesaria para engañar y aprovecharse por parte de Hitler".[8] Estas conclusiones son muy precisas, puesto que Bulgaria ya estaba ocupada, cuando formalmente se incorporó al Pacto Tripartito.* El investigador italiano Gabriele Nissim concluye que durante aquel período, Bulgaria no tiene ninguna otra jugada útil. "En este momento es imposible, para un búlgaro, encontrar alternativas que no significa la destrucción del país".[9]

[1] Държавен вестник, бр. 16, София, 23 януари 1941 (Periodico estatal, ed. 16, Sofía, 23 enero 1941).
* A pesar de la creencia popular que la Ley de protección de la nación es principalmente anti-judía, en ella hay otras disposiciones prohibitivas, como por ejemplo contra la Masonería búlgara. Este hecho demuestra una vez más su quiebra, ya que segun las palabras de D. Peshev albañiles búlgaros utilizaban sus conexiones internacionales "en defensa de los intereses de Bulgaria" y los mismos Judios búlgaros "muy bien defendieron la causa de las minorías búlgaras en el extranjero" (Memorias, p. 210-212).
[2] Лулчев, Любомир, Тайните на дворцовия живот. Дневник (1938-1944), София 1992, с. 318 (Lulchev, Lyubomir, Los secretos de la vida cortesana. Diario (1938 – 1944), Sofía 1992, p. 318).

3ª parte

En el 6 abril de 1941, el ejército alemán ataca Yugoslavia y Grecia, y el 7 de abril, ya entra en Skopje. En estas batallas no participa ningún soldado búlgaro y el ejército alemán solo ocupa Macedonia y la región del Egeo. Y en este caso desde el punto de vista del derecho internacional, tiene importancia el principio de la primera ocupación. Alemania trata como prisioneros de guerra a parte de la población yugoslava y griega. Esto se aplica tanto a los soldados capturados, como a los judíos yugoslavos y griegos. Con la desintegración del Reino de Yugoslavia y el despliegue del ejército nazi comienza la operación de los así llamados Einsatz grupos "Einsatzgruppen" de la Dirección Central de Seguridad del Reich. El grupo enviado desde Berlín es llamado Einsatz grupo para Yugoslavia ("Einsatzgruppe für Jugoslawien"). La sede se encuentra en Belgrado y desde allí se manda a las unidades en otras ciudades, incluyendo Skopje.

La primera pagina del original aleman de la Convención Clodius – Popov desde 24 abril de 1941, mediante la cual los antiguos territorios yugoslavos son cedidos por Alemania a Bulgaria y son zonas cuyo estatuto definitivo se decidirá después de la guerra. Archivo nacional central (ANC).

Segunda pagina del original aleman de la Convención Clodius – Popov, mediante la cual se garantiza la presencia de fuerzas alemanas en Macedonia de Vardar y el envio de trabajadores en Alemania. ANC.

La capitulación de Yugoslavia se firmó el 17 de abril. La necesidad de la liberación de las tropas alemanas con el fin su transferencia hacia el este, hace que después de la capitulación de Yugoeslavia, en Macedonia de Vardar se envían tropas y administración búlgaras. Las tropas búlgaras, sin embargo, no tienen un comando independiente. En un anuncio del 23.04.1941, el comandante alemán del ejército los trata como "subordinadas (al mando alemán, nota del autor) fuerzas búlgaras."

El Acuerdo Clodius-Popov de 27 de abril de 1941 que se trata de las partes de Grecia, anexados por Bulgaria. ANC.

La anexión, de Macedonia de Vardar y la región del Egeo a Bulgaria a fines de abril de 1941 no está sancionada en ningún documento oficial. La entrada del ejército y la administración búlgaros se realiza en base al acuerdo Clodius-Popov*, firmado el 24 de abril de 1941 refiriéndose a "la parte conquistada de Bulgaria del ex estado yugoslavo", y el 27 de abril de 1941 en una forma similar para los territorios griegos. Del texto de este acuerdo surge que el Gobierno de Bulgaria asume solo las obligaciones que salvaguarden los derechos de los alemanes en los territorios ocupados de Macedonia, Tracia y Moravia, que son mencionados como "zonas cedidas (de Alemania, nota del autor) a Bulgaria". En cuanto a las condiciones bajo las cuales será la "entrega", sobre los derechos de Bulgaria a estas regiones y etc. no se dice nada, excepto que serán formados después de la guerra. La Convención garantiza "la presencia de las tropas alemanas en estas áreas", cuyo mantenimiento es asumido por Bulgaria. En un punto especial – 5, se considera la posibilidad de que los trabajadores de las ex áreas yugoslavas, ocupadas por Bulgaria, "siguen trabajando y en lo sucesivo en Alemania." El gobierno de Bulgaria se compromete a "no crear obstáculos para la negociación futura sobre trabajadores de este tipo que viajen a Alemania". El investigador del problema de la presencia búlgara en la región del Egeo durante la Segunda Guerra Mundial, Hans-Joachim Hoppe, considera que esto es esencialmente "la reclusión de trabajadores para Alemania".
A pesar de question los cambios territoriales no han sido reconocidos internacionalmente, en la diplomacia bilateral durante este período se observan signos de tolerancia al comportamiento alemán. Por ejemplo, "el 08 de mayo 1941 el Comisionado Adjunto de Relaciones Exteriores de la URSS Vishinski invitó al embajador de Yugoslava Gavrilovich y lo anunció la decisión del gobierno soviético para romper las relaciones con Yugoslavia, porque no sabe donde esta situado su gobierno". El 12 de mayo de 1941 durante una reunión entre el Comisionado Adjunto de Relaciones Exteriores y el Embajador de la URSS en Berlín Dekanozov y el embajador alemán en Moscú Shulenburg, se expresó la satisfacción por el lado alemán de "las medidas adoptadas recientemente por Stalin, a saber, la declaración del gobierno soviético de terminar el funcionamiento de las misiones diplomáticas de… Yugoslavia en la URSS soviéticas. La embajada y representante de la Oficina de Información alemána rápidamente han telegrafiado en Berlín para este gesto del gobierno soviético".
Bulgaria presenta el pase de Macedonia y Tracia bajo la administración búlgara, como su liberación. Los propios judíos búlgaros, bien integrados en la sociedad búlgara están emocionalmente liados a la unificación nacional de Bulgaria*, que es la línea principal de la política exterior de Bulgaria desde 1878 hasta 1944. En este sentido el judío Astruk Kalev escribe acerca de judíos que viven en Bulgaria, según el censo demográfico de 1934, lo siguiente: "Por lo tanto de todos los judíos búlgaros 43 667 (89,92%) han nacido en la Bulgaria actual y de los otros 4989 (10,08%), la mayoría nacieron en Dobrudzha, Tracia y Macedonia. Con este hecho se explica por qué los judíos búlgaros se sienten búlgaros y por qué después de su salida a otros países... su devoción a Bulgaria - su patria - continúa". Es interesante ver estos hechos a través de los ojos de los judíos locales. Esto es lo que Avram Sadikario de Bitola ha escrito: "Cuando llegaron los alemanes, las calles estaban desiertas, algunas personas se resistieron, pero todas fueron asesinados. Así de simple. Los alemanes estuvieron por muy poco tiempo en Bitola, antes de que los búlgaros vengan y ocupen Bitola.Los macedonios adultos les daban la bienvenida, como a libertadores. Ellos consideraban que con los búlgaros son una nación".
Mientras que la adhesión de Dobrudzha en 1940, sin embargo, se hace con un tratado internacional, los cambios territoriales en 1941 eran militares y ningún otro país en el mundo, incluyendo la propia Alemania, los reconoce. En varias ediciones alemanas de este período, estas tierras no han sido señaladas como parte de Bulgaria, sino sólo como situados "bajo la administración búlgara" o como "zona de ocupación alemana atribuida a la administración de Bulgaria". Por lo tanto, Alemania deja, aunque un número reducido, su ejército y la policía en Macedonia y en la región del Egeo. La historiografía macedonia es categórica de que "junto a las fuerzas armadas búlgaras (en Macedonia, nota del autor), existen unidades alemanas, comandos y policía...Todo el aparato militar y policial alemán en Macedonia se está metiendo en los asuntos de las autoridades…búlgaras".

Mapa publicado en el periodico aleman "Das Reich", Berlin, 18.10.1942. Según él, Macedonia de Vardar y la región del Egeo no son partes de Bulgaria, son solo zonas "bajo administración búlgara".

Las tropas nazis permanecen en las "tierras nuevas" durante todo el período entre abril de 1941 hasta su retiro en octubre de 1944. Por ejemplo, en una nota del Cónsul General de Estados Unidos en Estambul de 07 de agosto de 1943 se informa que "entre Skopje y Gevgeli, nuestro informante vio a cinco o a seis trenes con soldados alemanes". Según la información del agregado militar alemán en Sofía, julio de 1944, el número de las tropas alemanas en Bulgaria en junio de 1944 es de 20 924, y en julio de 1944 es de 22 021. La mayoría de ellos están diseminados en las "tierras nuevas".

4ª parte

La administración búlgara después de fines de abril de 1941, se encuentra con 4918 judíos en la zona de Skopje, 3508 en la zona de Bitola y 4641 en la zona del mar Egeo, o un total de 13067 judíos que viven en las "tierras nuevas". La jurisdicción mixta búlgaro-alemana afecta al estatuto jurídico de los judíos macedonios y egeos. El 5 de junio de 1942, el Consejo de Ministros en Sofía aprueba la ordenanza de la ciudadanía en las tierras liberadas en el año1941[1]. De acuerdo con su Art. 4 "Todos los súbditos yugoslavos y griegos de origen no-búlgaro, quienes en el día de la entrada en vigor de esta ordenanza, tengan una residencia en las tierras liberadas en 1941, se convierten en súbditos búlgaros... Esta disposición no se aplicará a las personas de origen judío". Las disposiciones del Art. 4 de la Ordenanza para la ciudadanía en los terrenos liberados en 1941 están acorde con las disposiciones prohibitivas para las personas de origen judío previstas en el Art. 21, Párr. a) de la ley para la protección de la nación. Como ya fue constatado que la LPN se adoptó bajo la presión nazi, se puede suponer que la no entrega de la ciudadanía búlgara a los judíos de las "nuevas tierras" es una parte integral de las condiciones bajo las cuales Alemania cede a Bulgaria, Macedonia de Vardar y la región del Egeo para administrarlos.

Art. 4 de la Ordenanza para la ciudadanía en los terrenos liberados en 1941. ANC.

Un hecho interesante es que la Circular № 5347 para la aplicación del Reglamento para la ciudadanía en las tierras liberadas en 1941, aunque hay una sección especial donde se considera la aplicación del Art. 4, está revisado, no alude en ninguna parte a personas de origen judío[2]. Sin embargo, la Circular № 5347 deja una oportunidad de la cual después se beneficiará un pequeño grupo de judíos de nacionalidad extranjera. En una nota especial adjunta a la Circular № 5347 está registrado lo siguiente: "Hay que tener en cuenta que con la ordenanza no se afectan a los pobladores de las tierras liberadas que tienen otra nacionalidad extranjera (no griega y no yugoslava) - por ejemplo - italiana, turca, estadounidense y otros.. Esta gente sigueconservando la nacionalidad, que había tenido durante el régimen de la autoridad yugoslava y respectivamente-griega". [3]
A fines de 2011 he pedido una consulta en el Archivo Militar de Veliko Tarnovo, sobre la participación de la población judía, en las así llamadas "brigadas de trabajadores". Resultó que mientras todos los hombres judíos búlgaros de 20 a 45 años (unos 7.000) durante el período 1941-1944, todos los años estaban movilizados en brigadas y se enviaban a las obras de construcción, algunas de ellas en las "nuevas tierras", los judíos macedonios y egeos no fueron incluidos en los grupos de trabajo judíos. Este hecho demuestra que durante el período comprendido entre abril 1941-marzo 1943, la población no dependía de las autoridades búlgaras.
Según Gligor Todorovski, durante este período, los judíos, en la Macedonia de Vardar, como residentes no búlgaros, "estaban registrados en la Oficina de Extranjeros en el Departamento de Policía del Distrito"[4]. El mismo autor concluye que "la administración de la policía de Skopje… realmente estaba obligada a controlar el movimiento y la actividad de los judíos en la ciudad y en la región", porque "la policía debe cumplir muy concientemente los deseos de los militares y otros organismos alemanes para un control completo a los judíos en todas las tierras ocupadas"[5].
Cuando analiza los cambios ocurridos para el pueblo judío después de la llegada de la administración búlgara a fines de abril de 1941, A. Matkovski llega a la conclusión: "El Einsatzgrupo de Skopje actuaba en todas las partes de Macedonia hasta la entrega del poder al ocupador búlgaro. El referente de Eichmann*, después de esto no decidía la cuestión judía en Macedonia a través de los "Einsatzgrupos"…, sino a través de la Embajada Alemana en Sofia, donde estaban sus aliados Beckerle** y Dannecker***, también a través del ministerio de exterior de Bulgaria, como también a través del Comisariato de asuntos judíos creado en el mismo ministerio"[6]. En este caso lo importante es la conclusión que, no obstante que la administración de Macedonia de Vardar y de la región del Egeo ha pasado bajo el mando búlgaro, el destino del pueblo judío en estas dos regiones sigue en manos de los alemanes.
Los judíos de Macedonia de Vardar y de la región del Egeo, son testigos de lo ocurrido, que ha provocado el cambio en el mes de abril del año 1941. Para ellos está claro, que el verdadero ocupador de estas tierras son las tropas nazis. En un artículo publicado en la revista "Aki Yerushalayim", que sale a la venta en lengua ladino**** en Tel Aviv, el autor Moshe Shaul señala claramente, que las tropas alemanas son el enemigo principal a los judíos en Macedonia: "Aun menos conocido es el destino de la sociedad judía en Macedonia…, donde las consecuencias de Holocausto (Shoa), fueron mucho mas trágicos: de aproximadamente 7500 personas, que permanecían a la sociedad judía en los ciudades - Skopje, Monastir (Bitola), Shtip, después del Holocausto sobreviven no mas de 200, en la mayoría - gente joven que ha decidido huir o esconderse de los nazis y se habían incorporado a los partisanos (guerrilleros), con quienes combatieron heroicamente contra las fuerzas alemanas".[7]


[1] Държавен вестник, бр. 124, София, 10 юни 1942 (Periódico estatal, ed. 124, Sofia, 10 junio 1942).
[2] Държавен вестник, бр. 161, София, 24 юли 1942 (Periódico estatal, ed. 161, Sofia, 24 julio 1942).
[3] Otravez ahí.
[4] Тодоровски, Глигор, Нови податоци за состоjбата на Евреите во Македониjа во 1941 година; В: Гласник на институтот за национална историjа, кн. 1-2, Скопjе 1995, с. 71 (Todorovski, Gligor, Nuevas informaciones sobre la stuacion de los judios en Macedonia en 1941; En: Mensajero del instituto de historia nacional, vol. 1-2, Skopje 1995, p. 71).
[5] Otravez ahí.
[6] Матковски, А., Трагедиjата на…, с. 38 (Matkovski, А., La trаgedia de…, p. 38)
**** Ladino, también conocido como djudeo-shpanyol es la lengua materna de la mayoría de Judios de los Balkanes. Representa una mezcla de un español antiguo, mezclado con palabras turcas y otros préstamos de los idiomas de las naciones balcánicas, incluyendo y del búlgaro.
[7] Shaul, Moshe, Sentro memorial de las viktimas de la Shoa en Makedonia; En: Aki Yerushalayim, № 86, Yerushalayim, oktobre 2009

Fuente: Foro Judío

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