sábado, 5 de mayo de 2012

Eugenesia en Argentina: la Liga Argentina de Profilaxis Social


La eugenesia (del griego ευ, bien y γενεσις, generación, origen) tuvo su puntapié inicial en 1883 de la mano de Francis Galton, primo de Charles Darwin, quien la presentó como la ciencia destinada al perfeccionamiento/progreso de la raza por medio de la reproducción de determinados individuos o grupos humanos considerados “aptos”, “superiores”, y la inhibición de la reproducción de otros considerados “inferiores”, “inadaptables”, como enfermos a nivel físico, psíquico y moral. Esta doctrina tuvo su impacto y desarrollo a lo largo del siglo XX en varios países europeos (Estados Unidos, Inglaterra, Alemania - donde el nazismo constituyó su máxima expresión-, España e Italia, entre otros), como así también en Latinoamérica, especialmente en Argentina, aunque el modo de implementación en cada uno de ellos ha sido bastante heterogéneo. [2]

Fuertemente influenciado por la teoría evolucionista de su primo, Galton planteaba que en las zonas urbanas, la acción de la selección natural sobre las poblaciones humanas estaba muy debilitada. Esto se debía a que la civilización hacía posible que las estirpes que naturalmente no sobrevivirían para dejar descendencia, no sólo se perpetuaran sino que se reprodujeran en mayor número que las razas mejor dotadas, degenerando así la calidad biológica, intelectual y moral de la humanidad (Betancor Gómez M. J., 2007:461). Por este motivo, planteaba la posibilidad de perfeccionar la especie humana promoviendo la descendencia y el matrimonio de los “mejor dotados”, al mismo tiempo que evitando la reproducción de aquellos que encarnaban el peligro de la degeneración de la raza (Talak, A. M., 2005:572). Es así que la preocupación por identificar a estos individuos perjudiciales llevó a producir, desarrollar y utilizar conocimientos para la detección de diversos tipos y grados de anormalidad. [3]
Una de las ideas rectoras de la eugenesia galtoniana era que todas las características físicas, mentales y morales de los individuos se transmitían por herencia, de manera que las diferencias entre los seres humanos estaban determinadas hereditariamente y sólo en una pequeña medida dependían del medio, no adhiriendo así a la idea lamarckiana de la herencia de los caracteres adquiridos. Sin embargo, la corriente eugenésica que tuvo particular incidencia en los países latinos sí se articuló con la concepción de la herencia de las modificaciones adquiridas, es decir, con la idea de que el ambiente podía introducir cambios que luego se transmitirían por herencia biológica (De Souza, V.S., 2007:426). Por consiguiente, las condiciones de vida y el medio podían producir una degeneración en la constitución física, psíquica y moral del individuo, y por lo tanto, en las futuras generaciones, o bien, por el contrario, podían contribuir al mejoramiento de la especie siempre y cuando se interviniera en el medio a través de reformas orientadas hacia este fin eugénico. De este modo, se estaba planteando que la herencia no marcaba un camino inexorable, sino que el ambiente, y con éste, la educación, tenían un poder correctivo y profiláctico (Talak A.M., 2005:575).
Es así que los principales proyectos eugenésicos en Argentina durante la década de 1920 y 1930 implementaron una eugenesia preventiva tendiente a modificar componentes del medio (entorno familiar, vivienda, trabajo, tiempo libre, etc.) considerados degenerativos (Talak, A. M., 2005:575). De esta manera, se buscaba ejercer un control sobre el ambiente del individuo, sobre su crianza, educación y sexualidad con el fin de mantener su constitución física, psíquica y moral dentro de los cauces de la normalidad y de lo deseable, evitando así la generación de aspectos disgenésicos y su propagación a las futuras generaciones. Entre estos proyectos se encontraba la Liga Argentina de Profilaxis Social, una de las primeras instituciones eugenésicas en el país, fundada en 1921 por el médico Alfredo Fernández Verano y patrocinada por el Círculo Médico Argentino y el Centro de Estudiantes de Medicina, que continuó funcionando hasta fines de los años 60. [4]  Continúa leyendo en El psicoanalítico

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